¿Cual será nuestra herencia para los que vengan detrás?
Hay una canción que me inspira muchísimo. Se llama “Encuéntranos fieles”, y parte de su letra dice:
Rodeados por gran nube de testigos,
hoy corramos la carrera sin parar.
Y como los que ya partieron dejemos como herencia
la antorcha de fidelidad, la antorcha de su luz.
¡Oh, que otros siempre nos encuentren fieles!
Que las huellas que dejemos, y la vida que llevemos
Los hagan obedientes a Jesús.
Con el correr del tiempo nuestros hijos
pensaran en nuestra forma de vivir.
Que los recuerdos que encuentren,
Los momentos que descubran
Les demuestren el camino verdadero a seguir.
Cada vez que la escucho, me pongo a pensar: ¿Qué herencia vamos a dejar una vez que ya no estemos en este mundo? ¿Qué recordaran nuestros hijos cuando lleguen al ocaso de sus vidas, y miren hacia atrás en busca de ejemplos? ¿Recordaran a padres que se amaban a pesar de cualquier error? ¿Recordaran a padres que confiaban en Dios, aun cuando el sueldo no llegaba a cubrir todas las necesidades? ¿Recordaran que sus padres tenían la capacidad de pedirse perdón, de perdonarse, y de no ser acumuladores de rencores y enojos? ¿O verán a padres que se llenaban de resentimiento y de sus labios brotaba una critica permanente?
¿Qué momentos flotaran en sus corazones, como una huella y un ejemplo a seguir? ¿Flotara en sus corazones la capacidad de dialogo, o la violencia ante la menor frustración? ¿Surgirá en ellos el anhelo de conocer más de este Dios que sus padres le transmitieron? Algún día tú y yo ya no estaremos mas en este mundo; sin embargo, la huella que dejemos será recorrida por los que vengan detrás de nosotros.
Mucho temor de Dios me invade al escribir artículos como este. Imagino a mis hijos, imagina a los tuyos (aunque aun no estén en esta tierra), en sus años de adultez, debiendo elegir que camino deben seguir. Imagínalos. Míralos. Obsérvalos. Llegara el momento en que ellos también deban decidir. Es mi sueño que ellos puedan mirar hacia atrás, y ver en su árbol genealógico a alguien que siguió fielmente a Dios. Alguien que, ante tanta injusticia e idolatría, se planto y dijo: yo voy a seguir a Dios, y esa será mi herencia para los que vengan detrás.
Martín Carrasco



















