Nuestra vida un jardín; el servicio

El servicio

CVCLAVOZ – Hay veces en que Dios nos exhorta a hacer cosas que nos parecen extrañas. Cuando mi esposo y yo le pedimos a Dios el nombre de nuestro ministerio, para ayudar a los que tienen problemas matrimoniales, él nos dio el nombre en inglés: “Reaching Out,” que en español se traduce algo como “alcanzando a los de afuera.”

Nosotros tratábamos de entender el nombre “alcanzando a los de afuera” y la visión es que Dios quiere ver familias saludables alrededor del mundo para que puedan cumplir sus propósitos, pero con gozo. Lo primero que hay que hacer para ser feliz en la vida o en cualquier relación, es “someter al ego,” doblegar el egoísmo y decidir apoyar a otros comenzando con los que están más cerca: el esposo, el hijo, la mamá, el papá, el pobre, el necesitado, etc.

Pensemos en lo que significa “alcanzar a los de afuera.” Jesús “alcanzó a los de afuera” cuando “salió” de su camino habitual y decidió entablar conversación con una mujer samaritana. Jesús “alcanzó a los de afuera” cuando tocó a los leprosos,  Jesús “alcanzó a los de afuera” cuando nació en un pesebre. Jesús “alcanzó a los de afuera” cuando murió en una cruz, porque ese lugar no era para Aquel que es el Rey de Gloria. Nosotras lo seguimos a él.  Dios nos llamó a “alcanzar a los de afuera,” a salir de nuestra comodidad para alcanzar al mundo.

La adopción de mis hijos me mostró claramente que Dios es amor y entendí lo práctico de su mandamiento principal, que también es amar. El egoísmo más que cualquier circunstancia adversa o enfermedad que experimenté en la vida tenía el poder de destruirme por completo y por consiguiente creo y siempre declaro que “la adopción de mis hijos realmente me salvó,” porque le hizo la guerra a mi egoísmo. Yo había vivido una vida centrada en mí misma, en mi egoísmo, en relaciones que giraban alrededor mío, en mis deseos y en mis expectativas. Esa es la manera en que hoy vive la mayoría de las personas. Incluyendo las que se autodenominan cristianas. Por eso hemos comenzado un movimiento llamado “Religión pura.” Allí le hacemos el desafío a los cristianos: ¿Estás viviendo la “Religión pura” que nos enseña la Escritura o lo tuyo es “pura religión”?

Déjame explicarte cómo sucedió esto: La adopción de mis hijos me dio la revelación del amor de Dios hacia el huérfano, hacia el mundo y hacia mí. Cuando fui a Rusia a adoptar a mis hijos, pude entender finalmente lo mucho que Dios me ama a mí. Además, me di cuenta de que Dios nos ama siempre. A pesar de cualquier cosa que nosotras creamos ser, a pesar de que el mundo considere que no somos dignas de ser tratadas con dignidad, el amor de Dios dice lo contrario.

¿Tú me amas? Nos pregunta el señor. Si la respuesta es sí, entonces él espera que respondamos a su amor con obediencia, dejando que su amor fluya a través de nosotras.  El egoísmo nos envenena el alma. A fin de llenarnos del amor de Dios primero tenemos que vaciarnos de nosotras mismas. En un corazón lleno de sí mismo no hay cabida para nadie más ni para la verdadera felicidad. Dios está dispuesto a llenarnos de su amor incondicional cuando decidimos rendirle el alma. Cuando nuestro vaso esté lleno de su amor, todos a nuestro alrededor se beneficiarán de las aguas que comenzarán a desbordarse a través de nuestras acciones.

Permitir que el amor de Dios controle nuestras vidas, es vivir el amor práctico de Dios y esto es lo que literalmente me salvó de vivir una vida en derrota. El amor comienza en casa. Y recuerda que el amor no es sólo palabras sino acción. Yo me siento la mujer más feliz en mi vida cada vez que me encuentro haciendo lo que él haría si estuviera hoy en la tierra. Yo soy feliz haciendo lo que él me pide que yo haga en su nombre.  Esto es a lo que David se refiere cuando dice que él quiere vivir la Palabra de Dios y obedecer la Palabra de Dios (Salmos 119:17).

Salmos 26:3 dice: “Siempre estoy consciente de tu amor inagotable, y he vivido de acuerdo a tu verdad.”

Renunciar a mi egoísmo me ha liberado para vivir una vida llena del amor de Dios.

 

 

 

 

Rebeca Knowles

 

ACERCA DE LA AUTORA

Rebeca Knowles es, ingeniera de sistemas, graduada en teología y misiones. Es también una prolífica escritora y cofundadora del ministerio misionero a la familia, Reaching Out Network, Inc. (RONI). Sus populares reflexiones Un minuto con Dios, se transmiten por radio y televisión en toda América Latina.

Rebeca y su esposo, Brian, producen el programa de radio y televisión “Matrimonios Saludables” que se transmite a través de CVC La Voz los días lunes de 9 a 10PM y los domingos de 9 a 10 AM. En la actualidad, viven en Miramar, Florida, con sus dos hijos, David y Julia, su mamá Carmen y su perrita, Lola.

Para mayor información visita www.unminutocondios.com

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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