Nuestra Vida, Un jardín; la bondad.

CVCLAVOZ – ¿Qué semillas necesitas sembrar hoy en tu hogar?  Recuerdo cuando Dios me pidió que comenzara a sembrar bondad en mi hogar. Al comienzo pensé que Dios se refería a que debía “hacer” actos bondadosos y de servicio para con mis hijos y mi cónyuge, pero luego me di cuenta de que había mucho más que eso en lo que Dios me estaba pidiendo. Lo que Dios realmente me pidió fue que dejara de sembrar palabras duras sobre mis hijos y mi esposo. ¡Así es! ¡Dios pidió bondad en mis labios y. . . creo que Dios pide lo mismo de ti hoy!

Ahora entiendo que esto de sembrar bondad en el hogar es algo que debo hacer todos los días. Hoy estoy consciente de que mis palabras son semillas y que antes de hablar debo preguntarme qué clase de fruto voy a obtener de ellas. Sin embargo, no siempre ha sido así, por mucho tiempo sucumbí a la tentación de escalar los comentarios de mi esposo y de convertir un vaso de agua en un mar tempestuoso.

Le pido a Dios que me de sabiduría para responder siempre asertivamente, pero con una actitud de bondad y de compasión en los labios. ¡Esta oración es para ti también!

Sembrar bondad en nuestro hogar es un trabajo de todos los días. Siembra bondad al hablar y verás cómo las personas a tu alrededor también comenzarán a hablarte de manera diferente. Por lo menos, no les darás excusas para contestarte mal porque tú les estás hablando mal. Al tomar la decisión de hablar con palabras bondadosas y de no sucumbir a la tentación común de gritar o de responder con dureza, permites que los otros puedan observarse a sí mismos y, tal vez, les va a ser difícil encontrar de qué culparte. Así me sucedió recientemente.

Recuerdo una ocasión en la que mi esposo estaba un poco mal humorado y trajo a colación una situación que a él le parecía “inconveniente.” La verdad es que me pidió algo injusto y me sentí mal interiormente, pero decidí decirle lo que pensaba con respeto y con palabras suaves, pero firmes. No levanté la voz y dejé que se retirara por un tiempo después de la conversación. Dos horas más tarde no sólo se dio cuenta de que me  había pedido algo injusto, sino que además me alabó por la manera en que actué, pues mi respuesta bondadosa le había permitido darse cuenta de su actitud.

Hablar con bondad no significa tratar de evadir una conversación difícil. Es tener el valor de enfrentar la situación de la manera correcta, esto es, con mutuo respeto, con paciencia para esperar resolver el problema y manteniendo una actitud de oración mientras hablamos.  Así que cuando tratamos temas en los que no usamos un lenguaje fácil porque solicitamos un cambio, podemos endulzar las palabras con miel.  No con azúcar, porque el azúcar te hace vibrar por un par horas y después te deja deprimida. He aprendido que los mensajes difíciles pero necesarios se endulzan con miel. La Biblia dice en Proverbios 16: 24: “Las palabras amables son como la miel: dulces al alma y saludables para el cuerpo.” Por eso no voy a gritar. El consejo del sabio Salomón es que seamos amables. Yo le he pedido a Dios que cuando requiera algo de mi esposo o de mis hijos, mi solicitud no suene a regaño sino que pueda usar palabras amables con sabiduría.

 

Rebeca Knowles es, ingeniera de sistemas, graduada en teología y misiones. Es también una prolífica escritora y cofundadora del ministerio misionero a la familia, Reaching Out Network, Inc. (RONI). Sus populares reflexiones Un minuto con Dios, se transmiten por radio y televisión en toda América Latina.

Rebeca y su esposo, Brian, producen el programa de radio y televisión “Matrimonios Saludables” que se transmite a través de CVClavoz los días lunes de 9 a 10PM y los domingos de 9 a 10 AM.

“Querida amiga, te invito a que disfrutes cada martes por CVCLAVOZ, de estos minutos diarios al lado de tu Salvador.” Rebeca Knowles

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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