“Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo”. Mateo 7:17 (NVI)

La calidad de un fruto no se determina por lo grande y pomposo que sea vea el árbol, porque esto solo es la apariencia, lo que vemos por fuera. Si una planta tiene raíces saludables, sus frutos serán buenos. De igual forma si tienes un corazón en perfecto estado sin avaricia, envidia, contienda y cosas semejantes a estas tendrás buenos frutos que se reflejarán desde tu interior por medio de tus actos.

Por Miguel Ángel Veizaga

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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