“«¡Socorro, Señor!», clamaron en medio de su dificultad, y él los salvó de su aflicción. Envió su palabra y los sanó; los arrebató de las puertas de la muerte” Salmos 107: 19-20 (NVI)

¿A quién acudes cuando tienes problemas o cuando estás enfermo? Muchos depositan toda su confianza en una persona o en la medicina, olvidan que Dios es insuperable y que puede hacer un milagro en medio de los tiempos difíciles y dolorosos. Recuerda que Dios es la fuente del milagro y cuando lo recibas, no olvides darle a Él toda la gloria.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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