“Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel”. Josué 1:2 (RVR1960)

Muchas veces el dolor hace que nos detengamos o que sintamos que hemos perdido el rumbo.  Es posible que Josué se haya sentido solo y desconsolado ante la muerte de Moisés. Le había servido fielmente pero ya no tendría a su líder para consultarle o recurrir a él.  Es probable que en algún momento de tu vida hayas sentido algo parecido ante una pérdida o algo inesperado. Recuerda que Dios no quiere que vivas lamentándote por tu dolor. Él quiere que avances, porque hay una promesa que alcanzar, hay sueños que cumplir y mucho terreno que conquistar.  Sin embargo Dios prometió estar con nosotros siempre, por lo tanto aférrate a esta promesa y deja que tu corazón reciba la seguridad de saber que en toda situación, Dios siempre estará contigo.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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