“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.  Mateo 25:23 (RVR1960)

La fidelidad después de la obediencia es la virtud más importante de un hijo de Dios, lo engrandece ante sus ojos. Cada vez que hagamos algo en nuestra vida, debemos  tener muy en cuenta que estamos bajo la supervisión del Espíritu Santo; por lo tanto todo nuestro actuar debe ser con un integro corazón.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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