Cada persona tiene defectos o malos hábitos que le gustaría cambiar. Otros piensan que si se enfocan en eliminarlos, serán mejores. Sin embargo, una manera más efectiva de crecer como individuos y ser una mejor versión de nosotros mismos es trabajando en nuestras fortalezas y utilizando los defectos a nuestro favor. Éstas son algunas conductas que podrían considerarse como dañinas, pero que si son bien empleadas, pueden convertirse en una gran ayuda e nuestra vida:

1. Timidez:

La timidez puede limitar a una persona de diversas maneras; no obstante, también puede ser una fortaleza cuando se la utiliza con sabiduría. Por ejemplo, la cohibición se puede transformar en una forma de análisis. Esto ayuda a que una persona tímida piense bien antes de tomar una decisión, a ser precavido y tener soluciones para algún problema que pudiera ocurrir en el futuro.

2. Negatividad:

Se dice que las personas negativas le ven el lado oscuro a cualquier situación; y aunque esto tiene mucho de verdad, esta actitud también se puede tomar como una ventaja. Si bien es mejor enfocarse en lo bueno de la vida en lugar de fijarse en todo lo malo, en ocasiones se necesita una dosis de realidad que nos haga mantener los pies sobre la tierra. También puede servir como una medida cautelar, para que cuando se deba actuar, no se haga con precipitación.

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3. “Pereza”:

Hay muchas personas que son excelentes planeando y analizando, pero son pésimas al poner sus pensamientos en acción. Algunos podrían considerar este hecho como pereza; no obstante, esto puede ser de provecho cuando se trabaja en equipo. Una persona que le gusta reflexionar antes de actuar, puede llevar a su grupo a una forma más efectiva de planear y ejecutar un proyecto.

4. Falta de concentración:

Cuando alguien no se concentra del todo, tiene oportunidad de pensar fuera de lo convencional, y también está más disponible a recibir nueva información. Según Cindy May, de la revista Scientific American, “un alcance más amplio nos da acceso a más alternativas y diversas interpretaciones, fomentando así la innovación y la perspicacia”. Esto quiere decir que puede utilizar la falta de concentración como una manera de fomentar la creatividad.

También es importante recalcar que todo en exceso es dañino. Debemos aprender a ser balanceados y a hacer que nuestros defectos y virtudes trabajen a nuestro favor. De lo contrario, se podría caer en algún extremo, y eso no nos dará ningún beneficio ni a corto ni largo plazo.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

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