Miedo a la oscuridad, al fracaso, a las alturas, a hablar en público, a las arañas, a la muerte, etc. Todos tenemos, o hemos tenido, alguna clase de miedo en nuestra vida; y esto es normal. De hecho, un estudio realizado por el Instituto de Investigación Statistic Brain, señala que el 90% de los miedos de las personas son cosas consideradas insignificantes, mientras que el 60% son eventos que nunca ocurrirán; y el 30% son hechos que sucedieron en el pasado y que no pueden cambiarse.

Algunas personas saben controlar sus temores y no dejan que éstos sean impedimentos en sus vidas; sin embargo, ¿qué sucede cuando nos volvemos esclavos a ellos? Hay muchas maneras de sobreponerse a los miedos y vencerlos. En los casos extremos de fobia, lo más recomendable es acudir a un especialista; pero si consideras que tienes la suficiente fuerza de voluntad para hacerlo por tu cuenta, entonces practica lo siguiente:

overcomefears01Identifica tu miedo:

En ocasiones, no todos los miedos son lo que creemos que son. Por ejemplo, algunos confunden el temor a las alturas con el miedo a caer. Esto quiere decir que no es un objeto en sí a lo que le temes, sino a un posible evento negativo que podría suceder.
Identificar correctamente tus miedos te ayudará a saber el área específica en la que debes trabajar; además, te dará una mejor perspectiva para comprenderte a ti mismo.

Descubre las causas:

Muchos miedos vienen como consecuencia de un hecho traumante del pasado. Si ése es tu caso, entonces consulta con algún consejero, pastor, o un especialista. Esta clase de temores podrían estar relacionados a otro tipo de problemas, y es mejor que no tomes acciones por tu cuenta. Si tu temor no se debe a un acontecimiento doloroso del pasado; entonces analiza si el origen es producto de tu imaginación que se ha ido a los extremos. Por ejemplo, hay personas que temen ser atacados por anacondas, pero en realidad, nunca han visto una en persona y es probable que jamás lo hagan. De esto se puede presumir que su miedo proviene de las cosas que han visto en películas, documentales u otros medios.

Una vez que descubras de dónde proviene tu miedo, podrás darte cuenta si en verdad es algo por lo que debas preocuparte, o si puedes superarlo.

Controla tu reacción:

Si estás en una situación donde enfrentas tu miedo, lo mejor es que mantengas la calma en todo tiempo. Cuando uno respira lentamente, hace que el cuerpo se mantenga en control y el cerebro no envíe señales al cuerpo para que se tense. Esto hará que te sientas relajado y tranquilo todo el tiempo. También debes cuidar tu mente y tener pensamientos positivos en todo momento. Otra cosa que puedes hacer es distraerte con música que te ayude a mantenerte enfocado o escuchar buen contenido que alimente tu alma, como por ejemplo, la que puedes disfrutar por CVCLAVOZ.

Busca ayuda:

Lo peor que puedes hacer es convertir tu miedo en un secreto. No te quedes callado y busca ayuda de alguien. La persona en quien confíes debe ser madura y debe tener la capacidad de aconsejarte con sabiduría. Si tienes recelo de confiar en una persona extraña, entonces habla con un familiar o amigo. También puedes acudir a un consejero, pastor, especialista, o si deseas, escribirnos a: [email protected]
Cualquiera sea la forma, lo importante es pedir ayuda y no enfrentar solo tus temores.

Ora:

Salmos 34:4 dice: “Le pedí a Dios que me ayudara, y su respuesta fue positiva: ¡me libró del miedo que tenía!” (TLA). Dios responde las peticiones de quienes se acercan a Él en oración. Sin embargo, no es solo cuestión de pedir, sino también de mostrar agradecimiento, incluso cuando parece que no obtenemos respuesta de su parte. Él conoce cuál es el mejor tiempo en el cual contestar nuestras súplicas.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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