Ser invitado a una boda y estar soltero, a veces es una mala combinación. Por más que uno se sienta feliz por los novios que va a contraer matrimonio, en ocasiones, estos eventos pueden traer consigo sentimientos de soledad, tristeza y vergüenza. La doctora Cortney Warren explica que, en parte, estos sentimientos negativos son causados porque la sociedad califica como «deseadas» a las personas que tienen pareja, y «no deseadas», a las que siguen solteras. Aunque estas categorizaciones son erróneas, hay medidas que uno puede tomar para evitar que los pensamientos dañinos nos inunden cada vez que uno asiste a una boda. Éstos son los consejos de la Dra. Warren:

1. No tienes que asistir a la boda:

Si crees que no estás emocionalmente preparado para afrontar un evento de esa naturaleza, entonces lo mejor es que no asistas. En lugar de alejarte de todos y no compartir la alegría de la pareja, es mejor que hagas llegar tus felicitaciones y buenos deseos en otro momento.

2. Prepárate para los momentos emocionalmente difíciles:

“Piensa en las situaciones que serán más difíciles antes de llegar al evento en sí y ten un plan en su lugar”, recomienda la Dra. Warren. Esto implica tomar un momento para examinarte y pensar en qué es lo que te afecta más, ¿tal vez es la música? ¿ver a los novios caminar al altar? ¿cuando los novios dicen sus votos?
Una vez que hayas identificado esos momentos clave, establece un plan que te ayude a llevar esa situación con normalidad.

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3. Enfócate en ti mismo:

En lugar de enfocarte en que no tienes pareja, concéntrate en ti mismo, en lo valioso y especial que eres. “Esta es una oportunidad para que te vuelvas más seguro como una persona independiente y soltera”, afirma la Dra. Warren. Ella también dice que si te presentas con confianza y haces ver tu vibrante personalidad, incluso podrías llegar a conocer a alguien en la boda.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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