Conociendo a Dios en medio de la tormenta
CVCLAVOZ - En medio de la tormenta o adversidad Dios quiere hacer algo maravilloso en tu vida. Te comento que hubo un tiempo que no encontraba trabajo y no tenia para pagar la renta o las cuentas. Tuvimos que ir a vivir en un cuarto en casa de un familiar en un Egipto. Era una casa llena con ídolos de Egipto y del ocultismo. El único lugar donde no había imágenes era el baño y el cuarto donde dormíamos. Pero Dios nos guarda y no importa dónde te encuentres, dice el Salmos 91 que con Sus plumas El te cubre y debajo de Sus alas estas seguro.
Fue un tiempo difícil pero glorioso porque conocí la grandeza, y poder de Dios. Filipenses 2:9-10 dice: “Dios también exalto a Jesucristo hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.”
Clamaba día y noche, y decretaba la Palabra de Dios. Está bien que pidas apoyo en oración pero hay batallas y niveles de fe que tienes que pelear solo. Dice en Génesis 22 que cuando Abraham vio de lejos el lugar donde había de ofrecer a Isaac le dijo a sus siervos: “Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.” (Génesis 22:5). Jacob se quedo solo y lucho con el ángel hasta que rayaba el alba, y su nombre fue cambiado de Jacob a Israel. (Génesis 32:22-20)
A pesar de lo que estábamos viviendo, servía en la iglesia e iba a las madrugadas a interceder. Durante la adversidad no te desanimes; esfuérzate, se valiente, y sigue sirviendo a Dios. Fortalécete en Cristo y no mires las circunstancias por muy adversa que parezcan. Un día al acercarme al carro vi algunas cosas mías en el suelo. Alguien había entrado a robar. Adentro estaba todo revuelto. Se llevaron unas monedas y la maleta de la niña. Pero el carro estaba intacto gracias a la misericordia de Dios. Me entristecí pero me fortalecí en Cristo y seguimos para la iglesia.
En medio de la tormenta Dios te quiere usar para alcanzar a otros. Una mañana mientras oraba con desesperación El Espíritu Santo me hablo acerca de la bendición en la intercesión. De repente se desapareció toda opresión y sentí una profunda gratitud y paz. Entonces, El Señor me instruyo a llamar a tres personas. La primera llamada fue para interceder por sanidad. Oramos y El Señor opero un milagro. La segunda para dar una palabra de fe y confianza en Cristo. La última fue una hermana que estaba siendo aturdida por un sueño. El Señor dio entendimiento y trajo paz a su corazón.
Seguía intercediendo, creyendo y declarando la Palabra, sirviendo en la iglesia, y buscando trabajo.
De repente Dios comenzó a abrir puertas. Dios creó en el condado un empleo solo para mí. Un horario flexible educando a jóvenes, familias y profesionales acerca de la prevención de la violencia sexual y doméstica. Un área que me gusta porque he visto a Dios librar, sanar y restaurar vidas.
Ahora necesitaba un lugar donde vivir. Por lo general un apartamento requiere, al menos, un depósito y la renta del primer mes, que equivale a casi $2000.00. Sabía que Dios haría un milagro. No quería perder tiempo visitando apartamentos, le pedí al Señor que me llevara directo al lugar que El había seleccionado para nosotras. Sin tener el dinero fui adonde EL Señor me indico. Tenían un especial para mudarse. Confiando en Dios presente la aplicación. Pero procesan los papeles y me llama una señora para decirme que no calificaba para el especial; tendría que pagar un depósito elevado más el primer mes de alquiler. Era cierto, mi crédito estaba pésimo y había recién comenzado en ese trabajo. Le dije que no podía pagar ese dinero y ore. De repente me llama la gerente para decirme: no te preocupes, te puedes mudar con el descuento. Pagué $299.00, eso cubrió el depósito y el primer mes de alquiler, sin cargos adicionales. Meses después la gerente me comento que yo había sido la única persona que recibió el descuento.
Aprende a discernir la voz de Dios y persevera en lo que El te ha revelado. Se prudente. Ten cuidado con quien compartes esa revelación. Proverbios 14:8 La ciencia del prudente está en entender su camino; mas la indiscreción de los necios es engaño.
Para concluir este testimonio, una mañana mientras llevaba mi hija a la escuela le recordé la fidelidad de Dios y le pedí que orara con agradecimiento. Ella oro: “Señor gracias porque nos has enseñado a esperar en ti.” Es que durante la adversidad la enseñe a confiar y esperar en Dios. ¡Padres! Tus hijos aprenden de ti. Instrúyelos por palabra y ejemplo. Proverbios 22:6 “Instruye al niño en Su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de El.”
Las añadiduras son simplemente el resultado de Su gran amor y misericordia. El deseo de Dios para ti es mucho más que darte una provisión; es utilizar esa adversidad para atraerte a Él y hacer una obra maravillosa en tu vida. 1Pedro 5:10 “Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.”
Por lo cual, Santiago 1:2-3 dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
Puede que te encuentres en medio de una situación adversa o tormenta,
- No te rindas;
- “Encomienda a EL Señor tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.” Salmos 37:5-6.
- “Persevera en la oración, velando en ella con acción de gracias;” Colosenses 4:2
- Aprópiate de la Palabra. Cree y declárala;
- Presta atención a lo que Dios te quiere decir;
- No dejes de servir en tu iglesia local;
- Instruye a tus hijos por palabra y ejemplo;
- ¡No limites a Dios! Algo grande El está haciendo en tu vida.
- Por último, no dejes de adorar y alabar a Dios. Pon tu alabanza o adoración favorita y regocíjate en El. Salmos 43:5 dice: “¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.”
Salmos 125:1-2 “Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.”
Odelaysis Saco
Psicóloga






