El Propósito del Dinero
CVCLAVOZ. En Energía Total como siempre te traemos un tema intersante y controversial. El propósito del dinero. Para algunas personas es ofensivo hablar de plata, para otras una necesidad. Nuestro invitado nos enseña realmente el balance entre lo uno y lo otro.
El dinero tiene como propósito pagar nuestro estilo de vida, comprar nuestras necesidades y cubrir nuestras obligaciones y compromisos. Este también nos permite adquirir comodidades y satisfacer nuestros más variados gustos. El dinero nos sirve también para enfrentar emergencias e imprevistos así como para invertir en negocios y propiedades que nos generen ingresos extras a los que normalmente generamos con nuestra actividad productiva. Ya sea esta un empleo, una profesión u oficio o bien un negocio propio.
Hacer dinero no es algo imposible. Todo se reduce a no gastarse todo lo que uno genera para quedarse con una parte del dinero generado y así con esa ganancia ir aumentando mes a mes nuestro capital. Hay quienes apartan una parte para sí mismos antes de gastar en lo demás, y otros luchan por quedarse con la mayor cantidad de dinero posible luego de cubrir todos sus gastos.
Si bien el dinero es útil y el tenerlo nos consigue cierta paz mental para enfrentar el día a día, no debemos de depender de él para sentirnos completos y realizados. Si el dinero se acumula o se amasa solo para sí mismos sin usar una parte para beneficiar a otros que carecen de él para cubrir lo elemental nos hará centrarnos en nosotros mismos y perder el norte en la vida. Una parte de nuestro dinero también habremos de destinarlo a realizar buenas obras que beneficien a otros con estudio, salud, trabajo, etc. para sentirnos útiles, realizados y con un propósito en la vida.
Cuenta una antigua alegoría Judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a su rabino para superar su bajo estado de ánimo. El rabino lo tomó de la mano, lo acercó a la ventana y le dijo: “Mira”… El rico miró por la ventana a la calle. El rabino le preguntó ¿qué ves? El hombre le respondió: “veo gente”. El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo: ¿”qué ves ahora”? El rico le respondió: “Ahora me veo yo”.
El rabino le contestó: “¿Entiendes ahora?”… En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando ya hay un poco de plata uno deja de ver a la gente y comienza a verse solo a sí mismo y no se siente realizado
Por: Eduardo Palacios Lima
Colaborador de Energía Total
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.








