Planifica tus inversiones antes de la boda.
CVC LA VOZ. Antes de dar este trascendental paso, debes estar solvente y con tus finanzas en orden. Sal de tus deudas antes de la boda, pues de esta manera tendrás mayor liquidez. Elabora un presupuesto con tu pareja y decidan cuánto gastarán en su boda. Visiten tiendas, ferias de bodas y proveedores, para obtener un monto aproximado de gastos a hacer en la celebración del evento.
Determinen sus gastos fijos y eventuales que tendrán cuando ya estén viviendo juntos. Decidan la cantidad fija que ahorrarán cada semana, quincena o mes, de acuerdo a sus ingresos, con la idea de invertir en aquello que les genere entradas. Cuanto antes un matrimonio empiece a invertir una parte de sus ingresos, mayor es la oportunidad de aumentar su riqueza.
Los dos tienen que estar de acuerdo en vivir por debajo de sus ingresos, colaborar en apegarse a su presupuesto de gastos y tener como prioridad ser económicamente independientes a la edad a la que ambos se propongan lograrlo.
Es muy difícil para un matrimonio acumular riqueza si uno de ellos o, peor aún, los dos son despilfarradores o consumidores impulsivos. Un matrimonio dividido en su orientación financiera le será difícil acumular riqueza.
Decidan el régimen conyugal bajo el cual se casarán, ya sean de bienes separados o mancomunados. En el primero, cada quien conserva lo que adquiere dentro del matrimonio; contrario al segundo, donde todo es compartido, y las operaciones que se hagan como compra, venta y renta de inmuebles deben ser aprobadas por ambas partes.
Ya casados, no te olvides de incluir a tu pareja como beneficiario en tus cuentas de ahorro, testamentos y contratos. El mejor punto de partida para tu matrimonio es empezar sin presiones económicas, por lo que será bueno que sean sinceros y transparentes. Expongan su situación financiera actual, y cómo lo resolverán antes de la boda. Si alguno de los dos tiene muchas deudas, aún está pagando la universidad o la maestría, vean de qué manera pueden enfrentar esos gastos entre los dos.
Y por último, recuerden que la boda es un evento que dura solo unas horas, pero el matrimonio es un proceso que dura toda la vida, a través de enfermedad y salud, de escasez y abundancia, de alegrías y tristezas, de buenas y malas, hasta que la muerte los separe.
Por: Dr. Eduardo Palacios Lima
Colaborador de Energia Total
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.














