Riquelme:Me siento vacio
CVCLAVOZ- Riquelme confirmó lo que tanto se temía: abandonará Boca. Entre lágrimas, tiró: “Me voy. Amo este club, esta camiseta, pero no voy a continuar. No puedo jugar a la mitad”. Y añadió: “Si mi hijo quiere, seguiré jugando. Pero acá, no”.
Lágrimas en los ojos. Por dos. Por esa final perdida contra el Corinthians. Y por una decisión tremenda. Juan Román Riquelme, el ídolo, el símbolo, el capitán, el crack… Juan Román Riquelme: “Acá no puedo seguir”. Tras el cierre de la final de la Libertadores, el Diez confirmó que no continuará en Boca.
“He hablado con el equipo, con el presidente, les comuniqué que no voy a continuar y que amo este club. Voy a estar agradecido por siempre. Pero el compromiso que tengo es grande, me siento vacío y no tengo más nada para darle”, explicó Román, en un pasillo apretado del Pacaembú y ante el asedio de los periodistas. “Es una decisión mía”, dijo, intentando aclarar que no hay factores externos que influyeron en su ida.
“Si mi hijo me lo pide, jugaré un tiempo más, pero acá no puedo, no a la mitad. Quiero mucho a los hinchas de Boca, nací bostero y viviré bostero”, contó Román. El referente máximo que tuvo este equipo de Falcioni dijo adiós. ¿Por qué? Sólo él lo sabe.
En el momento su futuro es incierto, aún cuando ofertas no le faltarán para seguir activo si de verdad ese es su deseo. Riquelme siempre fué el referente de su club y muchas de las cosas se hacian por la ascendencia no solo dentro del equipo si no a nivel directivo, pero hay que reconocerle el valor de decir no mas. Veremos hacia donde se dirigirá o si de verdad, colgará los botines. CVCLAVOZ
No va más. Juan Román Riquelme pegó el portazo y abrió un mar de recuerdos para los hinchas de Boca. “Soy bostero y voy a morir bostero”, dijo, con la voz quebrada, luego de perder la final de la Copa Libertadores ante Corinthians. Y, entonces, afloraron las alegrías que Boca consiguió de la mano de este ídolo contemporáneo.
Mientras el Diez deshoja la margarita y planifica su futuro, es un buen momento para revisar su paso por Boca, en el que jugó 352 partidos: 264 por torneos locales, dos de Copa Argentina, y 86 en copas internacionales. Donde gritó 80 goles (56, 23 y uno en la Copa Argentina) y festejó 10 títulos (5 y 5).
Su vínculo con Boca se inició en septiembre de 1996, cuando llegó de Argentinos Juniors cuando ni siquiera había debutado en Primera. El 10 de noviembre de ese mismo año, Carlos Bilardo lo pone entre los titulares y es una de las figuras en el 2-0 sobre Unión en la Bombonera. Fue un flechazo. Porque Román mostró pincelazos de su talento y recibió los primeros mimos. Dos semanas después, llegaría su primer gol en el 6-0 sobre Huracán.
Después de Bilardo, llegó el Bambino Veira y Riquelme no tuvo tanto protagonismo. Hasta que en junio de 1998 asumió Carlos Bianchi. Y se vio lo mejor de Román. El Virrey le dio la confianza, y la número 10. Formó un trío inolvidable con Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo. Y Boca obtuvo el Apertura 1998, y luego el Clausura 1999. Ese Boca logró la marca de 40 partidos consecutivos sin derrotas.
Riquelme fue también una pieza clave en la obtención del Apertura y la Copa Libertadores 2000, cuando Boca venció por penales a Palmeiras. Y a fin de año, la frutilla del postre: título Intercontinental frente al Real Madrid (2-1) en Japón con una asistencia a Palermo. Al año siguiente, Boca volvió a levantar la Copa Libertadores. Ante Cruz Azul, y otra vez en la serie desde los doce pasos. En esa edición lo eligieron como el Mejor Jugador de la Final.
Tras su paso por Europa (Barcelona y Villarreal), Román retornó a Boca en 2007. Fue determinante en la Copa Libertadores, especialmente en la final ante Gremio, cuando marcó los dos goles en Porto Alegre. Con toda la gloria a cuestas regresó al Villarreal, donde tuvo inconvenientes con el técnico chileno Pellegrini. Y entonces pegó la tercera vuelta. Ganó la Recopa Sudamericana 2008 contra Arsenal, y también el Apertura de ese año tras ganar un triangular con Tigre y San Lorenzo.
Su último título llegó con el Apertura 2011, cuando Boca, de la mano de Falcioni, arrasó con sus rivales, fue campeón en forma invicta y dio la vuelta olímpica tras superar por 3-0 a Banfield. Y este año, Boca fue por más. Por la Triple Corona. Comenzó con el pie derecho y se mantuvo en lo más alto del Clausura. Pero se desdibujó en la recta final y el título fue para Arsenal. En la Copa Libertadores, Boca no pudo con Corinthians y también se quedó con las manos vacías. Un final inesperado para el ídolo más importante de Boca de los últimos años.
Fuente: Olé Deportes y Clarin.
http://www.ole.com.ar/boca-juniors/futbol/Riquelme_0_731326889.html














