►El efecto de la Luz
“Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas, porque la luz es lo que manifiesta todo.” Efesios 5:13
La luz de la linterna fue avanzando y la cámara la siguió. Poco a poco fueron quedando al descubierto una serie de objetos que mostraban vidas destruidas y en decadencia: jeringas, pequeños sobres de plástico vacíos, cobijas raídas y ‘apretujadas’ sobre colchones en mal estado, un suéter de mujer joven lanzado al olvido y con restos de comida arrojada a medio procesar, y, en un rincón hecha un ovillo, la luz adivinó una silueta de lo que se podría llamar una pieza arqueológica de la historia humana reducida a escombros. El policía quien era seguido por varias parejas de padres de familia, levantó la linterna y la dirigió a donde se escuchaban unos gemidos: los protagonistas quedaron al descubierto y los padres pudieron ver a sus hijos bajo los efectos de la droga. ¡Que diferencia con aquellos muchachos que tan solo hacía unas horas desayunaban en su compañía! La luz mostró la otra cara de la moneda y desnudó lo descuidados que eran como responsables del futuro del mundo. La película continuó alrededor de uno de los argumentos favoritos de Hollywood: el tráfico de drogas.
La luz pone de manifiesto todo lo oculto y el apóstol presenta la realidad del mundo para argumentar sobre esto, “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas, porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.” Al final del año dos de Meditaciones cuando escribimos sobre las intenciones del corazón, dijimos que Dios conoce hasta lo más profundo del corazón y que no se le puede ocultar nada. Esta realidad la estudiaremos hoy en cuatro niveles dignos de considerar.
El primer nivel tiene como escenario el propio concepto de la luz y la forma como, el Creador la diseñó para que apareciera por lo menos una vez cada veinticuatro horas: después de la noche llega el día trayendo la luz como característica principal. “Las puso Dios en el firmamento de los cielos para alumbrar sobre la tierra, señorear en el día y en la noche y separar la luz de las tinieblas.” Génesis 1:17-18 (El subrayado es mío). Todas las noches son seguidas por el día y, solo la aurora boreal presenta este cambio en períodos mayores de veinticuatro horas. El día hace descubrir lo que pasó en la noche y por eso los humanos dedican tiempo en borrar los efectos de pasar la noche durmiendo, acicalándose cuidadosamente, ¡el que menos, se pasa las manos por el cabello! ¿Y los que pasaron la noche en disolución? Hacen esfuerzos por esconder los efectos.
El segundo nivel lo situamos en un escenario propio de la misericordia del Dios Creador: “La luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo.” San Juan 1:9. Con la venida de Jesucristo a la tierra se inició una etapa diferente de la relación de Dios con el hombre, ahora la luz que traía Jesucristo descubriría lo que ocultaba las tinieblas. Meditemos. Una persona puede presentar una fachada social de integridad, aún sus actos son alabados por los otros actores sociales, pero, cuando encuentra a Jesucristo, todo es puesto en evidencia y tiene que tomar una decisión: o continúa practicando los hechos que son de las tinieblas, o deja que la sangre del Cordero lo limpie y empieza a caminar en la luz. La luz de Cristo, la Palabra de Dios, hace lo que hizo la linterna del policía, descubre todo y lo pone en evidencia.
El tercer nivel es un escenario permanente y eterno: Dios conoce todo, hasta lo más recóndito que existe. Esto, como lo hemos dicho muchas veces, puede ser estudiado ampliamente en el Salmo 139 y que, podemos resumir en la pregunta, ¿Adónde me iré de tu Presencia? Dice que aún los pensamientos que no hemos concebido son del conocimiento del Todopoderoso, Dios omnisciente y omnisapiente.
El cuarto nivel tiene como escenario el llamado “día de Jesucristo” cuando todo, todo y otra vez todo, saldrá a luz. Nada se quedará oculto y si bien algunos consideran que los tres niveles anteriores no lograron descubrir “sus cosas ocultas y hechas en lo más secreto de su vida”, ese día, ante el trono de Dios todo será descubierto. ¿Ven lo que yo veo? ¿Quieren buscar en sus Biblias el capítulo 20 y versos 11-15 de Apocalipsis?
¿Lo leíste? ¿Lo entendiste? ¿Te confrontó?
Oscar Eugenio Dubon Palma, el tal Tachus, ¿qué más te digo?
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