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7 cosas que hacen a una persona más atractiva

Hay personas que pueden ser muy atractivas a nivel físico, y luego las tratas y te decepcionas de lo feas que te parecen al final…por eso aquí te damos estos tips y luego unos consejos a tener en cuenta cuando conozcas a alguien y quieras seguir una relación, sea de amistad o de noviazgo.

1- La seguridad en sí misma (o).

2- La prudencia al hablar.

3- La capacidad de sostener una conversación amena.

4- Tener dominio de diversos temas.

5- Cuidar de su aspecto personal.

6- Cultivar un espíritu de bondad y agradecimiento.

7- Tener claridad y compromiso en sus creencias.

Esas son cosas que nos hacen a todos más atractivos…pero ¿cómo podemos saber si realmente son personas de valor y con quienes nos gustaría tener una relación más seria?

  • La manera de saber cómo es realmente una persona apenas la conoces, es fijarte cómo trata a las personas con las que trabaja, a las personas que le sirven en un restaurant o en un café. Debe tratar a todos de manera amable y cortés.
  • Al conversar, te das cuenta si sabe de los temas que te gusta tocar, sean libros, películas, música, algún idioma, o de su especialidad. Allí descubres su nivel intelectual
  • Fíjate cómo tratan a las personas con las que viven. Sea su familia, su propia madre o padre o el compañero de alquiler o compañera de alquiler de su apartamento. Fíjate también cómo tratan o se refieren a los animales domésticos, qué le parecen los gatos o perros callejeros, qué opina acerca de los animales en extinción.
  • La puntualidad, habla de la importancia que le dan a la persona y al momento. Y también habla de la organización o desorden de una persona.
  • La honestidad es una de las cosas más difíciles de conseguir, sobre todo al comenzar una relación, ya que por naturaleza, tratamos de mostrar nuestras virtudes y esconder nuestras fallas.
  • Habla de valores. La ética en el trabajo, el respeto por los superiores y por sus parientes mayores. El respeto por las leyes. La honestidad en los negocios. Habla sobre la mentira.
  • Generalmente la manera como se comporte la persona con todos a su alrededor, es como se comportará contigo a medida que la relación va creciendo.
  • Y por último, vienen los temas más importantes como maternidad, paternidad, si son pro-vida o no. Si creen en el matrimonio (en caso de estar queriendo una relación de pareja). Sueños y aspiraciones.

Aquí en CVCLAVOZ nos agrada saber quiénes son los que nos siguen, y cuáles son sus opiniones.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

6 pasos para amar tu apariencia

Vivimos rodeados de imágenes que nos dicen cómo debemos lucir si queremos ser amados y aceptados. En ocasiones, estos estándares de belleza son imposibles de alcanzar y lo único que producen es que las personas se sientan más y más inconformes con su apariencia. La idea del cuerpo ideal ha cambiado durante la historia, y en cada etapa, las personas han tratado de encajar en esos moldes. Sin embargo, ¿por qué no aceptamos nuestra apariencia en vez de querer ajustarnos a la concepción de los demás?

Cuando no estás conforme con tu cuerpo, amarlo puede resultar un poco difícil al principio. No obstante, esta es una decisión personal. Nadie más puede hacerlo por ti. Si estás listo para comenzar, entonces practica lo siguiente:

1. Piensa en la historia de tu cuerpo:

Cada cicatriz o marca, por más pequeña que sea, es parte de tu historia. Puede que éstas te traigan recuerdos y que algunos sean más agradables que otros, pero en conjunto, todos esos rasgos son parte de ti. En lugar de querer esconderlo o sentirte avergonzado por ellas, comienza a verlas como un símbolo de valentía y como un recordatorio de lo lejos que has llegado.

2. Recuenta las partes que te gustan:

Es muy sencillo hacer una lista de las cosas que te desagradan sobre ti mismo, pero ¿qué tal si haces una sobre lo que te gusta? Nadie puede decir que todo está mal en su cuerpo; de hecho, al hacer esta afirmación estás rechazando a tu Creador. Así que, separa un tiempo y mírate al espejo para destacar todas las partes que te gustan. Poco a poco descubrirás que eres más hermoso de lo que crees.

3. Evalúa si debes hacer cambios:

El cuerpo el es resultado del estilo de vida. Si tienes hábitos que debes cambiar, comienza a hacerlo desde ahora. Cuida de tu cuerpo por razones de salud y bienestar, más allá de la apariencia. Verás que esta motivación es más duradera y te ofrecerá mayor satisfacción que si lo haces por razones estéticas.

4. Deja de compararte:

No eres igual a los demás, por lo tanto, no esperes lucir igual que el resto. En lugar de observar lo que tienen otros, empieza a verte como un ser al que Dios ha creado y que no necesita la aprobación de un público. Si no te amas como eres, no esperes que otros lo hagan. Si Dios hubiera creado a todos los seres humanos de la misma manera; entonces nadie podría exaltar a su Creador con su belleza única.

5. Acepta la forma de tu cuerpo:

Hombres y mujeres tienen distintas formas del cuerpo. Algunos han comparado estas siluetas con formas geométricas, y ése es un buen método de comprender cómo puedes vestir tu cuerpo. Hay prendas específicas que van mejor con cierto tipo de cuerpo, y debes aprender a descubrir cuáles son. No te fuerces a utilizar algo que no te favorece; en lugar de eso, resalta tus mejores atributos y siéntete a gusto con lo que utilizas.

6. Disfruta de tus pasatiempos preferidos:

Que tu atención esté centrada en distintas áreas de tu vida, y no solo en tu apariencia. Recuerda que la actitud dice más de una persona que la forma en que se ve. Si comienzas a actuar positivamente, esto se verá reflejado en tu sonrisa; y no hay mejor atuendo que la alegría plasmada en tu rostro.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

“Elige brilar” con Elluz Peraza: Cosas que nunca faltan en mi casa

Aquí en “Elige Brillar”, mi segmento de salud y belleza les doy algunos de mis secretos de belleza con las “Cosas que Nunca Faltan en mi Casa” y el por qué.

Hay 5 cosas muy sencillas y económicas para hacer que aparte de ser saludables, de consentirnos, también contribuyen con nuestra apariencia al mejorar algunos aspectos. ¡Los pueden usar para consentir a su pareja también!

  • Vinagre de manzana con la madre (no filtrado).
  • Bicarbonato de sodio.
  • Miel de abejas.
  • El aceite de bebés.
  • Música.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Más allá de tus capacidades

El profeta Samuel fue en busca del sucesor del rey Saúl, y como estaba en los planes de Dios ese nuevo rey debía salir de la casa de Isaí y aunque el mismo padre de David no lo consideró apto para ser rey, Dios lo escogió para gobernar a su pueblo  porque no vio su capacidad física o intelectual sino que miró su corazón.

Pero el Señor le dijo a Samuel: No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón 1 Samuel 16:7Nueva Traducción Viviente (NTV).

Muchas personas sueñan y anhelan lograr grandes cosas en su familia, en su profesión u oficio y en el ministerio, pero a veces se encuentran con obstáculos que los desaniman y los enfocan en sus falencias provocando el temor a fracasar y con ello dejan de soñar y luchar por alcanzar sus anhelos.

Quizás te hayan rechazado o tú mismo te hayas descalificado ante una excelente oportunidad porque viste y pensaste que no estás preparado para hacer aquello que se te ha encomendado, recuerda esta gran verdad Dios no ve tus capacidades, sino la disposición de tu corazón, no tengas temor, porque si Dios te llamó para hacer y algo grande que quizás supera tus fuerzas y expectativas, ¡Arriésgate! y toma la oportunidad, pues si Dios te llamó también te capacitará y te apoyará en todo lo que debes hacer.

No escuches lo que otros dicen de ti (si podrás o no podrás) porque la opinión más importante y determinante es la de Dios.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Te gusta criticar?

Una señora de muy buena apariencia subió a un autobús, con mirada firme observó si había un asiento libre y encontró  un lugar a lado de una mujer humilde, quien claramente se distinguía por su cabello desarreglado.

Esta señora buena moza, al tomar asiento, la miró de reojo y exclamó: “Bueno sería que por lo menos se recogiera bien el pelo”  A lo que la humilde mujer respondió: “También sería bueno quitarse los ruleros antes de dejar el espejo” ya que ella había notado que a pesar de la buena presencia de esta dama algo colgaba en su cabello.

Es muy fácil criticar las decisiones, las apariencias o los gustos de los demás sin percatarnos que al juzgar a los demás nos condenamos a nosotros mismos. Claro que es más fácil ver las equivocaciones  de otros que reconocer las nuestras y hacer algo por ellos e incluso solemos tropezar en los mismos errores.

En vez de juzgar o criticar, deberíamos involucrarnos y ayudar si alguien está con actitudes autodestructivas y, si no es posible, entonces orar por ellos pues Dios, quien es Omnipresente, puede hacer mejor obra que la nuestra.

Si por alguna razón has juzgado a alguien, por más que esté equivocado, te animo a que ores por su vida, así aportarás con bien y no con mal para un mejor futuro para esta persona. Considera Mateo 7:2 que dice: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.”

Dile adiós a la crítica y dale la bienvenida a la oración.

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Modelo con Belleza Única!

Siendo que concursé en el Miss Venezuela, muchos suponen que tengo amplio conocimiento de todo lo que tiene que ver con belleza…pero les confieso un secreto: nunca me creí bella, y si soy totalmente honesta, la mayoría de los días no le presto demasiada atención a mi apariencia física. Concursé, sí; no sólo en el Miss Venezuela, también en el Miss Princesita Venezuela (que viene siendo el Miss Teenager de los Estados Unidos)… ¡y también lo gané! Pero siempre quise tener mis pies sobre la tierra. No niego que como mujer, disfruto de arreglarme bien y verme bonita, pero nunca fue lo más importante para mi. Siempre supe que era más importante lo que irradiamos, lo que transmitimos.

Cuando escogí el título de mi primer artículo para CVC La Voz, lo escogí porque quiero hablar de la belleza que se convierte en un “modelo a seguir”, la belleza única que tenemos cuando nos sentimos plenas, llenas y sabemos el propósito que tenemos en la vida. La belleza que da a la mujer el ser delicada, discreta, prudente, amable, bondadosa y todos los buenos atributos que los seres humanos debemos cultivar. Porque he visto mujeres espectacularmente bellas pero tan llenas de orgullo y amor por sí mismas, que no irradian belleza, incluso, muchos no las ven realmente tan lindas como son por la actitud que adoptan.

Es lindo ser femenina, cuidar la apariencia, pero mas linda te ves cuando irradias paz, cuando tienes la sensibilidad de ayudar a quien lo necesita, cuando estás dispuesta a dar un consejo o decir algo bonito. Cuando piensas primero bien y no como el dicho de “piensa mal y acertarás”. Considero que muchas veces es preferible, al menos para nuestro espíritu, pasar por “inocentes” y no por mal pensadas, injustamente. Dar el beneficio de la duda es una manera de ser justos. No juzgar a priori, pensar bien, entendiendo que cualquiera se puede equivocar y que nadie es perfecto. Evidentemente es diferente pasar faltas de respeto y pasar gestos o acciones que nos hacen con el propósito evidente de molestarnos o hacernos quedar mal. Pero de resto, estar en disposición positiva, armoniosa, es algo que irradia una belleza única. Esa belleza que irradiamos cuando hemos conocido un amor maravilloso, fiel y más constante que cualquier otro, el amor más grande, el de aquel que dio Su vida por nosotros. El amor de Jesús.

Conforme al corazón del hombre o al corazón de Dios

En una ocasión Israel estaba a punto de enfrentarse a un poderoso enemigo. Samuel, al cabo de siete días, iría a ofrecer holocausto en aquel lugar, invocando la ayuda de Dios para esta batalla. El enemigo se acercaba cada vez más, por lo que el pueblo presa del miedo, comenzó a desertar. Los días se cumplieron y al ver que Samuel no aparecía Saúl impaciente tomó el asunto en sus manos y ofreció el holocausto.

Inmediatamente llegó Samuel y le pronunció el rechazo divino:

“Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.

Más ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.” 1 Samuel 13:13-14

Saúl era el rey ideal para el pueblo de Israel desde su apariencia. Era el hombre más alto de todos, con gran porte físico y valeroso, ajustado a lo que ellos querían. También era un rey que satisfacía sus deseos, antes que cualquier otro e incluso antes que la ley de Dios.

En diferentes ocasiones nuestra obediencia será probada y tendremos que decidir a quién queremos agradar. Un trabajador comentaba que era criticado por su jefe y compañeros por no participar en aquello que no era de agrado a Dios. Puedes tener temor a ser criticado, a pasar vergüenza, al rechazo, pero sobre todo debes temer al Señor quién salvó tu vida.

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él”. 2 Crónicas 16:9

Dios probó al rey Saúl y él demostró ser alguien que prefería agradar más a los hombres que a su Señor, tenía más temor por lo que digan los demás, que por lo que El Señor mandaba y por lo cual recibió un duro rechazo.

En este tiempo te animo a ser una persona conforme al corazón de Dios y no precisamente al corazón del hombre. Serás probado para ver a quién más deseas agradar y a quién temes más.

Pedimos que cuando el Señor busque un corazón conforme al de Él, encuentre el tuyo y no seas el que es reemplazado.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Desde adentro y hacia afuera

Cuidar de la apariencia es muy importante, pero hay personas que se obsesionan.

Imágenes, comparaciones, la sociedad, entre otros factores afectan y nublan en nuestro corazón, lo que es relevante en la vida.

Es más importante aún es cuidar el interior, el espíritu. ¿Cómo está tu relación con Jesús?

¡Los medios, los estereotipos y tu boca!

No es noticia para nadie que los medios nos bombardean por todas partes con publicidades, comerciales, imágenes y videos de como debemos vernos, vestirnos, caminar, etc. Existe la creencia de que si no nos vemos o somos como celebridades, modelos estamos “fuera de onda.”

Pero esa influencia mediática no es lo único que forma nuestras ideas y opiniones, lo creas o no a traves de nuestra propia boca y con nuestros propios comentarios podemos influir de manera exponencial.

Siempre comentamos sobre el “look” o la apariencia de los demás y hacemos comentarios como entre nosotros mismos y con nuestras personas de confianza.

Quizás te sientas identificado (a) con: “qué grande es la boca de esa mujer y que raros son sus dientes” ó “ese muchacho si es alto” ó “fulana tiene los pies muy grandes” o algo así como: “que horrible ese sueter que se puso María.”

No te sientas mal si has expresado estas palabras en algún punto de tu vida o de tu día en otros casos tal vez lo hayas escuchado de la boca de otra personas, en cualquiera que haya sido el caso lo que quiero hacerte entender es diferente.

Por medio de este tipo de comentarios inconscientemente y sin ninguna mala intención, vamos creando y generando un concepto, una norma o un estándar de cualquier tipo, en este caso me refiero a lo físico y a la belleza porqué es más común.

Cuando decimos “ese muchacho si es alto o es muy bajo” estamos comunicando a los demás que ser muy alto o muy bajo está mal, no es aceptable y que esa persona tiene un problema cuando en realidad o en la mayoría de los casos no existe problema alguno.

Puedes argumentar que estoy exagerando que es un simple comentario y opinión o puedes decir que esa no es tu opinión que es algo que aprendiste en tu hogar, escuela, viendo la televisión, la moda, revistas, etc, pero ninguna de las anteriores te obligan a aceptar ese estándar.

Es muy difícil ser cautelosos con nuestras palabras porque somos libres de expresarnos y decir lo que pensamos pero tengamos en cuenta que con nuestras palabras podemos influencia y afectar actitudes y formas de pensar desde los más jóvenes hasta los más mayorcitos.

Utilicemos esta influencia para debilitar los estereotipos irreales e imposibles de obtener que nos muestran los medios, no aceptemos ser moldeados con el mismo estándar, estemos orgullosos y tranquilos de ser y vernos diferentes y no parecernos a los demás.

¿Eres un hijo rebelde?

Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.

¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Mateo 21:28-31

En esta porción de la palabra de Dios vemos la actitud de éstos dos hijos, el primero le dice a su padre que no quiere obedecer a su mandato, sin embargo se arrepiente y decide hacerlo. Por otro lado el segundo hijo que aparenta ser obediente responde a su padre que lo hará, pero lamentablemente no lo hace. La pregunta que se menciona ahora es muy interesante: ¿Cuál de los dos obedeció a su padre? y ¿Cuál entonces fue el hijo rebelde?

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46

Muchos decimos conocer a Cristo y declaramos: “¡Si Señor, yo quiero obedecerte! ¡Entra en mi vida!” Sin embargo, no lo dejamos actuar. Nos dice que leamos la biblia, que oremos y prediquemos en todo momento, pero no apartamos tiempo para ello. Somos agradecidos pero vivimos quejándonos. Nos pide que amemos a nuestro prójimo, pero ni siquiera lo queremos perdonar. Quiere que lo amemos con todo el corazón, con toda nuestra mente y con toda nuestras fuerzas, sin embargo, muy poco amor y fuerza demostramos por Él.

Aquel tiempo, los hombres que decían conocer a Dios hacían lo mismo, aparentaban ser siervos suyos pero en realidad no lo obedecían, es por ésta razón que Jesús les dijo: “De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.” El segundo hijo representa a los publicanos y a las rameras, personas pecadoras que tenían pésima reputación ante los demás, sabían que la prostitución estaba prohibida pero la ejercían y con ello le decían a Dios “no”. El publicano timaba y robaba a ojos abiertos y con ello le decían a Dios: “no”, pero se arrepintieron y en sus vidas hubo tal cambio, que muchos quisieron conocer más a Cristo.

Puedes criticar a alguien que en éstos momentos se encuentra esclavizado por el pecado, robando, prostituyéndose o emborrachándose; pareciera que fueran los hijos rebeldes que con sus actitudes le están diciendo “No” a Cristo. Sin embargo, no te das cuenta que el rebelde podrías ser tú, porque conociendo la verdad no la sigues; y ellos podrían encontrarse muy pronto más adelante de ti cuando partamos hacia cielo.

Hoy te animo a examinar tu vida e identificar si estás siendo el hijo rebelde o aquel que hace la voluntad de su Padre. Si has estado descuidando tu relación con Dios, te animo a empezar de nuevo. ¡No vivas una vida de apariencias, vive demostrando a cada momento que eres un verdadero seguidor de Cristo!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si pudiera mejorar mi apariencia

Es conocido que mucha gente está inconforme con su físico, que si hiciéramos una encuesta en cualquier grupo social preguntando qué aspecto no le gusta de sí mismos, por lo menos mencionarían una característica que no les agrada.

Hay  una insistencia de querer tener un mejor cuerpo, y un mejor rostro. Aún cuando sabemos que cada individuo es único e irrepetible frecuentemente nos comparamos con los demás, de aspirar parecernos o ser igual a quienes consideramos mejores que nosotras. Esto sucede a cualquier edad, pero es más frecuente en la juventud.

En el caso de las mujeres suelen compararse más con la apariencia de otras jóvenes como la amiga, vecina, prima, hermana, compañera, conocidas; y cuando de modelos de revista o televisión se trata, es lo que a veces las lleva a sentirse feas y sin gracia.

En el caso de los hombres, cuando se comparan con otros, tienden hacerlo respecto al rendimiento en el trabajo, en el  prestigio social, resultados en su profesión, en su habilidad en algún deporte, entre otros.

Hablando en particular del físico, si eres de las que al verse al espejo no se gusta, o tiene algún rasgo en específico que quisiera cambiar, entonces es importante que atiendas lo siguiente:

1) Cuida tus palabras

Imagina que estás frente una amiga muy querida, y que tiene el mismo rasgo físico que no te gusta. Te atreverías a criticarle y decirle según tu opinión que tiene fea nariz; que está muy gorda o muy flaca; que se vería mejor con más o menor estatura;  que estaría mejor si su tono de piel fuera otro, que sus caderas son demasiado anchas o angostas; que se ve mal con poco o mucho busto, por mencionar algunos ejemplos. No se lo dirías porque sabes que tus palabras la ofenderían.

Dios nos manda “ama a tu prójimo como a ti mismo”, entonces así como amas a tu amiga y por ello no la lastimarías con tales ofensas, ámate a ti misma y tampoco te critiques. Porque a la hora de que estás frente al espejo y juzgas tu apariencia ya sea en palabras o con pensamientos, tú misma te estás faltando al respeto, ya no lo hagas, piensa que nadie merece esas críticas, incluyéndote.

2) Acepta tu físico 

Cuando no se está conforme con el aspecto físico, es el reflejo de inseguridad por compararse, o bien, que alguien más lo haya comparado con otras personas que según ellos son mejores  por considerarlas más bonitas. Así qué hay que dejar de comparar, porque el físico no está relacionado con la aceptación social y mucho menos con el éxito. No asocies belleza con felicidad, no creas que por cambiar tu apariencia eso te haría mejor persona.

Hay mujeres consideras guapas, atractivas por su físico y aún así sufren baja autoestima; por otro lado, hay personas consideradas no tan agraciadas en su apariencia, y sin embargo destacan por su seguridad, carisma y éxito en lo que hacen.

Entonces qué tu autoestima y felicidad no sea regida por la apariencia física, acéptate tal y cómo eres. Dios escogió el momento exacto para que la semilla de papá y mamá se unieran con su historial genético para hacerte exactamente como eres.

3) Valora

Antes de que fueras concebido por tus padres, y más allá, antes de la fundación del mundo, ya estabas en la mente de Dios. Si hubiera querido hacerte diferente lo hace y ya, pero no. El te planeó así con tu físico, talentos, habilidades, temperamento y todo lo que eres. Valora  lo importante que eres para tu Creador y la identidad que tienes en El.

Considera que la belleza física no es garantía de felicidad, si fuera así, todos los de rostro y cuerpo perfecto serían inmensamente felices y exitosos. La realidad es que no, eso, depende más del amor a ti misma y hacia los demás, de tu fe y confianza en Dios para hacer cumplir el propósito en tu vida.

“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! Salmo 139:14

 

 

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