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¿Llorar es de débiles?

El llanto es una reacción de un estado emocional, ya sea de dolor, angustia, alegría o impotencia. Aunque a veces se lo interpreta como un signo de debilidad, podemos afirmar que no lo es. De hecho la debilidad consiste en la falta de firmeza en el carácter y cuando uno llora, sólo está expresando un sentimiento, de ninguna manera está en juego la firmeza del carácter.  Si llorar fuera una debilidad, luego todos seriamos débiles pues ¿Quién no ha llorado alguna vez?

Se dice que solamente el ser humano es capaz de producir lágrimas como reacción a un estímulo que provocó dolor o tristeza, con el tiempo me di cuenta que no es bueno reprimir el llanto, sino que debemos verlo como una exteriorización normal de nuestros sentimientos.

En una ocasión el Rey David, al enterarse de la muerte de su hijo, lloró amargamente: “Entonces el rey se turbó, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!” 2 Samuel 18:33. David, estaba desbastado ante esta pérdida, aunque como sabemos, Absalón estaba poniendo en riesgo la vida de su padre.

También Jesús lloró ante la muerte de su amigo Lázaro, sin embargo su carácter siempre fue firme, porque sabía quién era y demostrar compasión o dolor no lo hacía menos delante de los demás. Por el contrario instantes más tarde, dio una muestra inequívoca de autoridad al decirle a Lázaro saliera fuera y haciendo que resucitara.

Muchas veces escapamos de expresar esta emoción, por miedo a parecer débiles; sin embargo, debes estar seguro que llorar tiene ciertos beneficios: nos ayuda a reducir el estrés, da claridad de pensamientos y permite desahogar tus emociones, posibilitando pensar más claramente sobre la situación que te angustia, por lo cual estarás más cerca de la solución de tu problema.

Probablemente tendremos que seguir experimentando situaciones en las que debamos derramar lágrimas. Pero esto, lejos de ser una señal de debilidad, debe entenderse como un signo que muestra nuestra dependencia y necesidad de Dios. Llorar significa: yo no puedo con esto, pero conozco a uno que tiene todo poder para darme la salida de esta situación.

Cuando veas a alguien llorar, préstale tu apoyo y escúchalo. Ahora, cuando seas tú el que llora, recuerda que no estás solo, Dios está contigo en todo momento, también y con más razón en los tiempos de angustia.

Cuando lloramos y derramamos lo que hay en nuestro corazón delante de Dios, recibimos, esa paz y consuelo que sólo Él puede dar.

“Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más”. Apocalipsis 21:4

 

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Y para qué poetas…?

Los discursos rotos, las confianzas perdidas, los sistemas averiados. La ridícula brevedad de las cosas, los días repetidos, los cuerpos que acusan recibo. Los controles institucionales, la opresión aviesa, la tiranía de la legalidad. La corrección política, los convencionalismos niveladores, el imperio de la medianía. La ignorancia sacralizada, el dominio de los promedios, el striptease glorificado, la vida en la arena pública me gusta, no me gusta. La náusea de los lugares comunes, las frases que disparan las emociones, los himnos sagrados.
El tedio de las ceremonias, la banalidad de los sacrificios, los rituales predecibles. La estridencia de la fiesta interminable, el manoseo de las emociones, el expediente mediocre de banderas y pancartas. El atroz vacío de las palabras, la espectacularidad de los anuncios, el falso manejo de las estadísticas. Las acusaciones constitucionales, las querellas por injurias, las audiencias en tribunales, el patético show de las vestiduras rasgadas.
¿…y para qué poetas en tiempos de penuria?
Palabra perdida en el desierto. Tesoros inútiles en el mercado de las pulgas. Material sobrante en las subastas de los suburbios. Gritos ahogados en las estaciones del metro y los paraderos del colectivo. Afiches rasgados en los muros institucionales. Susurros ignorados en factorías e instalaciones fabriles. Confesiones inapropiadas en los escenarios del éxito sostenido. Debilidades del alma que desentonan en los templos de la vida victoriosa. Interpelaciones inoportunas, por qué no te callas, qué te pasa, hemos venido a celebrar.
No son tiempos de poeta.
Son tiempos de negocios millonarios, de candidaturas promisorias, del uso inteligente de las tecnologías de la información, de competir en el mercado de valores, de alcanzar los primeros lugares en las encuestas, de ganar adeptos, de cumplir las metas, de comprar barato y vender caro, de colocar productos en los mercados internacionales, de escribir best sellers al ritmo de uno por año. Son tiempos de jolgorio, celebraciones masivas, tomateras interminables, comilonas colosales. Son los días de la mayoría, de las tendencias globales, del interés nacional, de la patria gloriosa. Ahora es el momento de corifeos, comparsas, aduladores, cronistas empalagosos y periodistas de investigación vendidos al capital. Es la época de succionar la teta de la gran vaca, de aprovechar los tiempos que corren. Es la hora del cambalache y la picaresca.
No. No son tiempos de poeta.

Registro elemental

          Recuento de los estados del alma. Inventario de las emociones antiguas y nuevas. Crónica mínima de las estaciones de la vida. Pequeños artefactos que acompañan la melancolía y a veces los instantes bendecidos. Planilla existencial para tomar razón de las condiciones en que se encuentra la vida en su último cuarto…

La risa que adquirió ese tonito escéptico y a veces un poco cínico. Las lágrimas que ya no brotan por ninguna razón importante. Las nuevas estaciones de la noche, sus detenciones imprescindibles. Los hallazgos del pensamiento en los momentos más inesperados. La aparición de cierta sabiduría que hace más sensible el dolor del alma. El sentimiento de la época que se desmorona y nadie parece advertir. El miedo, el viejo miedo. La culpa, la vieja culpa.
La luz que se va apagando de a poco. La duda que se acrecienta más y más sobre uno mismo y la especie. La última frontera de la esperanza: el Dios de la Biblia como único espesor auténtico y realidad última. El cansancio vital. Los espacios cada vez más reducidos. La impecable caracterización de mi hermano David: Benjamín, soñador inconcluso.
Los libros. El último reducto para un diálogo silencioso; la decepción de algunos viejos textos, la confirmación de algunas intuiciones en Bauman, Eco, Galeano, Frankl y los viejos profetas del Antiguo Testamento. Relecturas y nuevos encuentros. Los libros, con su ilustrado silencio, con sus tesoros a disposición de los exploradores que tienen tiempo y que no desesperan en el vértigo de las pantallas.
El café con leche sin espuma, con un bizcocho y una medialuna. El diario del domingo – y el asado, también. La mochila de cuero con la vida a cuestas. La hora del regreso a casa que prodiga su silencio y su secreto. El amparo de las películas sin comerciales. Algunos cafés de la ciudad.
El arrinconamiento progresivo. La miniaturización de las relaciones humanas. Los alejamientos imprescindibles. Los silencios a ultranza. Las negociaciones ineludibles. El infaltable clamor de la conciencia. Las disculpas tardías. Los encontronazos inevitables. La fragilidad de la paciencia. La irritación a flor de piel.
La ironía de Groucho Marx sobre la época presente, multiplicada en púlpitos, plataformas y testamentos existenciales: “Estos son mis principios. Si no te gustan… tengo otros.”

¿Entiendes a tus hijos? Cinco barreras por las cuales no entendemos a los adolescentes

¿Entiendes a tus hijos?

 Cinco barreras por las cuales no entendemos a los adolescentes

 

Por Saraí Llanes

Dime si te identificas conmigo. Soy la madre de dos adolescentes y desde hace algún tiempo me percato de que muchas veces no nos entendemos. Y es que a veces me parece que hablamos diferentes idiomas. Te nombro 5 barreras por las cuales no entendemos a los adolescentes cuando intentamos comunicarnos con ellos.

  1. Barreras idiomáticas

Efectivamente no hablamos el mismo idioma. Como muchas familias en el mundo, la nuestra tuvo que emigrar. Desde hace algunos años vivo en un país angloparlante y mis hijos han aprendido el inglés en tal medida que son prácticamente bilingües. A veces prefieren hablar en ese idioma y a pesar de que no me es ajeno, naturalmente ellos lo dominan mucho mejor. Gracias a Dios, cuando llegamos a este país ya ellos tenían dominada la compleja gramática española y su vocabulario era extenso. Sin embargo, de infinito, tengo que cuidar permanentemente que su léxico se enriquezca y a la vez que sea comprensible para que nos comuniquemos realmente.

Naturalmente, la situación es más difícil cuando intentamos establecer esta comunicación en inglés.

Esta barrera idiomática es trascendental y un verdadero problema en muchas familias de la actualidad. Dos opciones tenemos en nuestras manos paternas y en ambas tenemos que trabajar ardua y propositivamente. La primera y más fácil es mantener la lengua materna viva y obligatoria en nuestros hijos, convocarlos continuamente a leer y conversar en nuestro caso en español. La segunda opción es aprender el nuevo idioma del país donde nos encontramos, si no es por otro objetivo, al menos por comunicarnos con nuestros hijos. Recuerda: es importante entender lo que dicen.

  1. Barreras generacionales

Más allá de los términos comunes, los adolescentes muchas veces tienen su propio lenguaje generacional. Tienen sus propios códigos, muchos de ellos provenientes de los juegos de videos, las series y películas, y del uso continuado y creciente de las tecnologías. Independientemente del idioma que usen, ellos usan vocablos propios, jergas contemporáneas. Tal vez sea hora de buscar en diccionarios urbanos y preguntarles directamente.

  1. Barreras cognitivas

Debido a las diferencias en experiencia y educación entre padres y adolescentes se establecen barreras cognitivas. Ellos pueden parecer grandes, altos, y ser sumamente inteligentes, pero no son hombres ni mujeres todavía. Ignoran el mundo. Se encuentran aún comenzando su camino académico y no han vivido suficientes experiencias para aprender de ellas. No han compartido tampoco contextos que les aporten el background para poder hacer deducciones. Estas diferencias cognitivas determinan entonces que se produzcan mal entendidos y muchos problemas de comunicación. No podemos dejarlos sin las explicaciones necesarias. No debemos suponer nunca que ellos entendieron. Tampoco que somos nosotros quienes tenemos todo el conocimiento. Nosotros sabemos de unos temas, ellos saben de otros. La ciencia ha avanzado, la tecnología se ha incorporado a la vida cotidiana y ellos son conocedores de ella. Mejor estrategia es compartir cogniciones que dar conferencias.

  1. Barreras físicas y tecnológicas

Cada vez más los adolescentes hablan menos en persona y más a través de las redes sociales. Es como si la presencia física los intimidara y la presencia virtual los liberara. Han encontrado otro espacio físico de expresión. Si bien la participación en situaciones reales sigue siendo importante para su desarrollo psicosocial, la inclusión en las redes les ofrece una oportunidad de creatividad, relación e información que otras generaciones no disfrutaban. Por otra parte les extiende la visión en áreas antes solo del mundo adulto. La política, la ciencia y la cultura en su amplio espectro están ahora al alcance de su mano. Vencer la barrera de la impersonalidad e incorporarnos a sus sistemas es una tarea que nos corresponde como padres si queremos conocer quiénes son y con quién se relacionan.

  1. Barreras emocionales

Una última barrera que tenemos la misión de saltar es la de las emociones. Alegría, depresión, enamoramientos, sinusoides sentimentales producidos por hormonas en erupción son estampas de la adolescencia con las que tenemos que lidiar diariamente. Nuestras mejores herramientas son la paciencia y la tolerancia pero sobre todo la empatía, colocarse en su lugar.

En resumen, barreras idiomáticas, generacionales, cognitivas, físicas, tecnológicas y emocionales nos separan muchas veces de nuestros hijos, y si bien la comunicación es una carretera de dos vías, nosotros llevamos el timón. No dejes que las cercas se hagan profundas trincheras insalvables, porque si una misión tenemos como padres es la de construir puentes.

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Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Mirando al suelo?

Los cerdos son animales que pertenecen a la familia de los mamíferos artiodáctilos, cuya cualidad principal es que tienen un número par de pezuñas en cada pata. Entre las especies más conocidas de este grupo están el camello, la llama, las vacas, los ciervos, las jirafas, las cabras, etc.

Este animal doméstico es uno de los que se puede encontrar en casi todas las granjas del mundo debido al provecho que se puede sacar de su carne en varios productos de consumo popular. Además, su alimentación no es la más complicada porque son herbívoros y alcanzan la madurez en poco tiempo, lo que le permite a cualquier granjero tener rápidamente una camada numerosa.

Sin embargo, una curiosidad de este animalito es que no puede levantar la cabeza. La estructura fisiológica que tiene sólo le permite ver levemente al horizonte, pero normalmente tiene la mirada puesta en suelo.

Definitivamente es un defecto que restringe mucho su perspectiva visual y afecta su forma de vivir. Quizás por esa razón es de los animales más nerviosos y asustadizos que existen: al escuchar un ruido estrepitoso sale corriendo en dirección indeterminada chocando con todo lo que encuentre a su paso.

Es interesante porque clínicamente hablando, una persona suele tener ese mismo comportamiento cuando está centrada en sí misma. Cuando hablamos de trastornos emocionales como el narcisismo o el egoísmo, el individuo suele tener algunas reacciones atípicas: una llamada de atención provoca su enojo, cuando escucha susurros o risas cercanas cree que es por él o tiene la sensación de que es el único que tiene problemas. También podemos destacar la constante actitud defensiva hacia las personas que lo rodean porque cree que está siendo atacado y su carácter agresivo, como profesión por miedo ser dañado.

¿Te sientes identificado con alguna de esas sensaciones? Entonces lo que te hace falta realmente es una dosis grande del Amor de Dios, porque lo contrario al miedo provocado por una vida centrada es uno mismo, es el amor, y ese antídoto sólo se consigue pasando tiempo con Él.

Ven a la libertad que Dios te ofrece, expande tu perspectiva más allá de tus circunstancias, experimenta el verdadero Amor y echa fuera todo temor.

“En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” 1 Juan 4:17-19 Versión Reina-Valera 1960

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué fracasan los líderes?

Se ha demostrado que fracasan emocionalmente los líderes que no cuentan con distinciones como generosidad y entrega en su liderazgo. Hay líderes demasiado ambiciosos, dispuestos a ganar ventaja a expensas de los demás. No muestran integridad ni prestan atención a las necesidades de los subordinados o colegas.

Es el mal de este siglo. Pareciera que los negocios a llevar adelante un cambio va paralelo a tus principios. Vemos a tantos tomar cursos de técnicas para prepararse para el cambio o de maneras de llevar las cosas adelante en estos tiempos, pero también vemos una nube de transparencia en cuanto a la manera, a los modos.

¿El fin justifica los medios? Maquiavelo es ahora nuestro nuevo líder. Causa escozor leer que entre los libros más vendidos están los que solo hablan de ti y de ti y nada más que de ti; ver qué debes comprar y vender, sin importarte quién hay detrás de todo eso; que si fuera necesario, cambia de padre y búscate uno rico para que la impiedad ya no venga con un cargo de conciencia; y que el éxito sirva para tapar todo y a todos los que dejaste en el camino.

Pero ¿sabes? Los que llegaron allí, lo saben. Quizás no tú porque no llegaste y piensas que ese es el camino a la felicidad, pero déjame decirte: ellos lo saben. Detrás de todo éxito vacío, solo hay más vacío. No te dejes engañar como líder y creas que el fin justifica los medios. Deja de pensar que te levantarán una estatua frente a la sede central de tu denominación porque equilibraste las finanzas. Serás medido con la misma vara con la que mides.

El mal de este siglo es pensar que “negocios son negocios” y que eso cubre y tapa todo movimiento que hagas. Y no funciona. Te puede traer éxito momentáneo, pero no funciona para que no fracases, para que las emociones no te tengan, para no ser un despiadado exitoso líder. Si te pones en esa fila, ella lleva a la desazón, a fracasar emocionalmente, a perder conciencia del verdadero camino, de la verdadera verdad, de la verdadera vida… que la hay… que se puede vivir, pero te necesita íntegro. No con dobleces que queden marcados y se noten en tus formas, sino íntegro que puedas mirar a Jesús a los ojos y que

Él pueda decirte “… buen siervo… has sido fiel…” (Lucas 19:17, NVI). ¿Puedes hoy hacerlo? Con la excusa del logro, de ir por más cueste lo que cueste, algunos van por el desfiladero. Esto no sucede solo con hombres y mujeres de negocios. Sucede mucho en organizaciones cristianas, donde el fin justifica los medios, donde el fin justifica que los voluntarios que mueran en el camino. ¡Qué pena!

Tomado del libro EMOCIONES QUE CONDUCEN AL ÉXITO, de Hector Teme en editorial WHITAKER HOUSE

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La depresión del líder

La depresión en los líderes cristianos.

En los últimos años hemos visto a cantidad de líderes deprimidos.

Esto no significa que creyeron menos o que no tenían Palabra en su corazón. Muchos de ellos son gran testimonio en medio de sus comunidades, sin embargo han vivido envueltos en procesos de depresión.

Notamos 4 causas por las cuales muchos lideres hoy entran en espacios de depresión y tristeza.

1. Angustia

2. Altas Expectativas

3. Desazón por situaciones pasadas

4. Incertidumbre de futuro

1. Angustia. Algunos entran en espacios de depresión por vivir en medio de una angustia constante. Esto se denota en el pecho oprimido. La palabra angustia viene de la misma raíz que ANGOSTO. Es un terreno estrecho y reducido. Muchos llegan a lugares de servicio o exposición para el que no se prepararon y tienen la superficie muy pequeña para una obligación tan grande. Deben ampliar la superficie. tomar la decisión de incorporar nuevas habilidades, de crecer en su base espiritual, de dedicarle mas tiempo a las Escrituras.

2. Altas expectativas. La exigencia del tiempo actual, sumada al enaltecimiento del ego y de tratar siempre de quedar bien deprimen a muchos lideres. Tendríamos que hacer un compromiso de vivir este día con 0 expectativa. Salir a la vida sin expectativas. Pero eso no significa resignado, sino con cien por ciento de compromiso, cien por ciento de amor, cien por ciento de entrega, cien por ciento de aceptar el desafío cotidiano. Si me paro en el lugar del compromiso y no en el lugar de la exigencia tendré mucho mas para aprender de cada momento y no los viviré como una evaluación constante.

3. Desazón por situaciones pasadas. Hay circunstancias externas que son muy fuertes. Malas noticias, perdidas, situaciones inesperadas. Que hacen de esa circunstancia un todo y que me llevan a repetir ese pasado en mi mente a cada instante. Para poder salir de la depresión que ocasiona la desazón debe saber que el dolor muchas veces es inevitable pero que el sufrimiento es opcional. Qu la mitad de lo que me pasa es el hecho y la otra mitad es la interpretación del hecho. Si busco a cada situación sacarle aprendizaje y no solo solución, si me permito aprender de las adversidades podré caminar erguido en medio de la desazón y no deprimirme.

4. Incertidumbre de futuro. Muchos líderes se deprimen porque es incierto hacia donde van y que va a pasar con ellos en su día de mañana. Y caen en pozos depresivos constantes por mal entender el concepto FE. Algunos creen que FE es confianza en lo incierto y no certidumbre en QUIEN confío. Le dan demasiado poder a la incertidumbre cuando Dios nos invito a caminar confiando en El y co-creando con El el mundo en el que deseamos vivir.

Algunos tips para aquellos que se han encontrado en algunas de estas situaciones:

1. Confíe. Dios lo invita a ampliar su superficie. La Palabra dice que si usted elige ir a El el ensanchara su superficie.

2. Diseñe el futuro con propósito. Usted es especial y único y Dios tiene un plan para usted. Usted ha sido elegido para ser protagonista de su vida y no espectador de su destino. Hagale caso a Dios. Tomese en serio. El lo hace.

3. Viva cada momento como único. No viva el dia como un cumulo de exigencias agotadoras una tras otra sino como momentos donde dejamos nuestra huella y elegimos ser cien por ciento compromiso, amor, entrega y desafio.

4. No tema. Dios siempre que encontró un líder en depresión le dijo NO TEMAS. Hoy se lo dice a usted. No tenga temor. El temor le paraliza. El versículo de Salmos 34.4 le exhorta a buscar a Jehova en medio de su temor. Y garantiza que el le librara de TODOS sus temores. De todos. Para Dios no hay imposibles. Y mucho menos en su deseo constante de bendecirte.

Dr Hector Teme

El Pastor de los Inmigrantes

[email protected]

www.hectorteme.com

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tienes valor o tienes precio?

En el segmento de esta semana del “Consultorio de emociones” nos hemos hecho algunas preguntas. Preguntas que pueden tocar nuestras emociones, o que harán que nos demos cuenta si vivimos en pos de ellas.

El Dr. Hector Teme nos dijo lo siguiente: “Las preguntas de esta semana son: ¿Soy de aquellas personas que vivo mi vida alimentando mis valores o que puedo ser comprado por cualquiera o cualquier situación? ¿Tienes valor o tienes precio? ¿Estoy alimentando mi vida de valor o solo busco tener aquello que puedo comprar o tiene precio?”

Escucha el audio completo aquí:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No puedo dejar de estar enojado

Cuantos de nosotros vivimos enojados? Al parecer no hay que controlar nuestras emociones, sino mas bien tener en cuenta estos 4 tips que nos deja el Dr. Hector Teme en su segmento ” Consultorio de emociones”.

1- Que sea tu consejero pero no tu dueño.

2- Deja de preguntarte ¿Por qué? y pregúntate ¿Para qué?.

3- Relación de entrega y no de intercambio.

4- Expectativa cero compromiso cien.

Escucha cada uno de estos tips aquí:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Como salir de la preocupación y la angustia

¿Te has preguntado como salir de la preocupación o la angustia? La preocupación es un sentimiento de inquietud, temor o intranquilidad que se tiene por una persona, una cosa o una situación determinada.
Y la angustia es un sufrimiento y preocupación intensos provocados por un peligro o una amenaza, generando malestar general, como por ejemplo dolor de estomago, entre otras cosas.

Hemos hablado con el Dr. Hector Teme como podemos superar la preocupación y la angustia aprendiendo de nuestras emociones, en su segmento “Consultorio de emociones” basado en su libro “Emociones que conducen al Éxito” de editorial Whitaker.

 

Puedes ganarte un libro, enviándonos un mensaje a [email protected] diciendo que quieres un libro, con tu nombre completo, tu dirección y correo electrónico. Esperamos saber de ti.

Ademas, puedes escuchar el segmento aquí –>

 

Las 3 claves para superar las situaciones adversas

En el “Consultorio de emociones” con el Dr. Hector Teme, estuvimos conversando acerca de las 3 claves para superar las situaciones adversas.

Cuando nos encontramos en medio de una situación adversa, lo menos que pensamos es en una “regla” que aplicar para salir de alli. Nuestras emociones se encuentran teñidas por el momento, y por sus consecuencias. Pero hay una manera de salirnos de ese espacio, que nos aprisiona y buscar la paz en nuestras EMOCIONES.

El Dr. Hector Teme nos continua hablando de resiliencia y nos da las claves que necesitamos saber.

Ademas, la editorial Whitalker te regala “Emociones que conducen al exito”. ¡Escríbenos con tu nombre, email y dirección para poder enviártelo!

¿Tienes la capacidad para sobreponerte a situaciones adversas?

Si te preguntas si ¿Tienes la capacidad para sobreponerte a situaciones adversas?, y todavía no sabes a que nos referimos, estamos hablando sobre “La resiliencia”.

Muchas veces las emociones nos condicionan, nos abruman y nos determinan. Por eso quisimos escuchar tus emociones en el “Consultorio de emociones”.

Ademas pudimos aprender que es la “Resiliencia” y como podemos adquirirla.

Disfruta aqui el segmento del Dr. Hector Teme, y escríbenos a [email protected] para ganarte el libro “Emociones que conducen al éxito” de editorial Whitaker.

 

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