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7 maneras de relajarte cuando estás estresado

Un poco de estrés nos ayuda a ser responsables y cumplir con nuestras obligaciones; pero, mucho estrés nos deja profundas secuelas emocionales y físicas. Es importante aprender a equilibrar todos los aspectos de nuestra vida y no dejar que ninguno se vaya al extremo; es por ello que debemos controlar el estrés antes que él nos controle. Éstas son algunas maneras rápidas con las que puedes relajarte:

1. Toma un baño de agua caliente:

Muchos estudios científicos han demostrado que tomar un baño de agua caliente tiene beneficios para la salud, pues, ayuda a la circulación sanguínea, relaja los músculos y el sistema nervioso, reduce el nivel de azúcar en la sangre, fomenta el balance de las hormonas, además, ayuda a la regeneración de las células de la piel. Ya sea en la ducha o en la bañera, el agua caliente es una forma rápida de relajar tu cuerpo y disminuir el estrés.

2. Camina:

Los médicos recomiendan mantener el cuerpo en constante movimiento y no llevar una vida sedentaria. Aunque no parezca, esto puede ser un gran remedio anti estrés. Cuando quieras despejar tu mente y alejarte de tus preocupaciones, sal a caminar a algún lugar que te parezca tranquilo y donde puedas disfrutar el ambiente. Recuerda que ese paseo no es para que te concentres más en tus problemas, sino para que te relajes y te concentres en cosas positivas.

3. Desconéctate de la tecnología:

El sonido de las notificaciones, o la ausencia de ellas, puede añadir más estrés a tu vida. No dejes que la tecnología se convierta en una carga más; separa un tiempo para disfrutar de alguna otra actividad que no incluya aparatos electrónicos y verás la diferencia. También puedes dedicar esos momentos para culminar alguna otra tarea que dejaste pendiente, o simplemente para tomar una siesta corta.

4. Canta y baila:

No importa si tienes una voz prodigiosa, o si cuando cantas todos huyen; lo importante es cantar. La música tiene un efecto casi instantáneo porque puede cambiar tu sentido del humor en cuanto comienzas a cantar. Si a esto le añades los beneficios del baile, comprobarás cómo tus preocupaciones se sienten más ligeras. Si sabes tocar algún instrumento musical, no desaproveches tu talento y ponlo en práctica. ¡La música es un regalo y debemos aprovecharla!

5. Lee:

La lectura disminuye el estrés. Algunas personas se quedan dormidas cuando leen, pero este hecho -además de ser una señal de falta de práctica en lectura- es un signo de relajación. La lectura hace que uno se interne en un estado de tranquilidad y se enfoque en el tema sobre el cual está leyendo; por lo cual, es una cura rápida para la preocupación. Un excelente libro que te ayudará en cualquier momento es la Biblia, allí encontrarás textos como éste: Perdida ya toda esperanza, llamé a mi Dios, y él me respondió; ¡me liberó de la angustia! Dios está conmigo: no tengo miedo. Nadie puede hacerme daño.” (Salmos 118:5-6 TLA).

6. Pasa tiempo con tus amigos:

No tengas miedo de confiar tus preocupaciones a alguien. Los verdaderos amigos estarán allí para entenderte, y si no les dices qué te ocurre, no hay manera de que ellos lo sepan. Cuando necesites alejar el estrés de tu vida, reúnete con tus amigos y pasa tiempo de calidad con ellos. Si por motivos de tiempo es difícil que te encuentres con ellos, siempre puedes confiar con Dios. Él es el amigo más fiel que puede existir, y además, está interesado por ti.

7. Practica tu pasatiempo preferido:

Si tienes un pasatiempo, entonces dedica un tiempo para hacerlo. Si hay algo que te gustaría hacer pero que no te atreves, entonces ahora es el mejor momento. Reemplaza tus preocupaciones con alguna actividad que mantenga tu mente centrada en otra cosa. Recuerda que tu actitud influye mucho en los resultados que obtengas. Si estás predispuesto a lo malo, entonces eso es lo que ocurrirá; pero, si te concentras en lo bueno, verás que hay más razones por las cuales estar felices que por las que estresarse.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

¡El estrés te está matando!

Todos tenemos razones para estar estresados. A medida que pasa el tiempo y comenzamos a adquirir mayores responsabilidades también incrementan las preocupaciones. Aunque por un lado el estrés tiene beneficios; por otro, el exceso de tensión puede causar serios daños en tu cuerpo, y algunos de ellos son irreversibles.

La Asociación Médica Americana informó que el estrés es la causa primordial del 60% de todas las enfermedades humanas. Asimismo, un grupo de investigadores de la Universidad de Yale descubrió que el estrés puede causar la pérdida de conexiones cerebrales, lo cual resultaría en el encogimiento del cerebro. Este hecho fue confirmado por otro estudio realizado por la Universidad de California en Berkley, donde se demostró que el estrés cambia la estructura del cerebro y aumenta el riesgo de sufrir de depresión y ansiedad. El estrés causa las siguientes reacciones físicas:

  • Dolor de cabeza, mareos, ansiedad, irritabilidad, enojo, y pánico.
  • Tensión en la mandíbula y crujir de dientes.
  • Incremento en el ritmo cardíaco, derrames cerebrales, enfermedades del corazón, hipertensión, diabetes de tipo I y II, y arritmias.
  • Desórdenes digestivos, dolores estomacales, dolor abdominal, e irritación en el intestino.
  • Aumento de peso y obesidad.
  • Disminución del deseo sexual.

Cada uno de estos síntomas pueden pasar desapercibidos por el que sufre de estrés excesivo, y puede creer que las señales son más bien enfermedades pasajeras. No obstante, el estrés afecta a la persona a largo plazo; mejor dicho, le causa una muerte lenta.

Hoy en día hay muchas maneras de eliminar el estrés, y en Salmos 94:19 dice que si clamas a Dios, Él te brindará la paz que necesitas: En medio de mis angustias y grandes preocupaciones, tú me diste consuelo y alegría.” Recuerda que hay aflicciones que no debemos pasar en soledad y que siempre podemos acudir a Dios o alguna persona que pueda ayudarnos.

Si deseas algún consejo para salir de una situación difícil, puedes escribirnos a [email protected]

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

3 beneficios de bailar

Cualquier tipo de baile es beneficioso para aliviar el estrés, la depresión, la ansiedad y otros desórdenes del estado de ánimo.

1- Bailar afloja las tensiones.
Nuestros cuerpos tienden a albergar las emociones en nuestros hombros y piernas. Algunos las albergamos en el estómago. Todo nos pega allí. El estrés, la ansiedad, el temor y la ira pueden causar que lo músculos se tensen. Bailar te ayudar a relajarlos y dejar de una lado esas sensaciones.

2- Te quita los problemas de la mente.
Aprender a mover tu cuerpo de maneras a las que no ha estado acostumbrado requiere del uso de la mente. Por ejemplo para memorizar una rutina, una coreografía. Eso requiere toda la concentración y por tanto, nos quita los problemas de nuestro pensamiento.

3- La música te relaja totalmente.
La música puede relajar tu sistema límbico y linfático, al acelerar la circulación y como el sistema límbico es el encargado de regular las respuestas en el cerebro, podemos decir que el baile nos da longevidad. Mantiene las células irrigadas y por tanto la respuesta a todo estímulo exterior sigue siendo buena a pesar del paso de los años.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

3 maneras de eliminar el estrés

El estrés nos ayuda a cumplir con las tareas que tenemos pendientes y cumplirlas a tiempo. Sin embargo, cuando no sabemos controlarlo, se convierte en un problema que puede ocasionarnos preocupación y hasta puede afectar nuestra salud.

Si bien existen muchas maneras de eliminar el estrés de nuestras vidas, estos consejos te ayudarán a utilizarlo a tu favor:

  1. Organiza tus tareas: Hacer listas o tener un registro de tus deberes te ayudará a otorgarle un orden de prioridad a las cosas. No todas nuestras obligaciones deben ser cumplidas con la misma urgencia, así que escribe detalladamente cuánto tiempo aproximado podría tomarte resolverlo; y así podrás tener una clara idea de qué labor puedes resolver primero.
  2. Busca un compañero: Si piensas que tener a una persona de apoyo puede ser una distracción, es hora de que vuelvas a considerar esta alternativa. Encuentra a alguien que pueda aportar balance a tu vida y sea fuerte en las áreas en que eres débil. No hay nada mejor que compartir las tareas con alguien más, pues incluso si no sabe nada del tema, él podrá ayudarte a ponerte un límite y no te dejará sobrecargarte de deberes.
  3. Aprende a decir “no”: Es contraproducente aceptar más de lo que podemos hacer, así que aprende a rechazar los deberes cuando sientas que no puedas cumplirlas. No temas decepcionar a los demás si rechazas un proyecto, pues será peor que no cumplas los pendientes por querer hacer demasiado.

La manera más efectiva de cumplir con nuestras obligaciones y lidiar con el estrés diario se encuentra en Salmos 55:22: Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre.” Así que, pase lo que pase, nunca dejes de confiar en Dios y entregarle el control de tu vida. Él es la mejor medicina contra el estrés.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás en exámenes? ¡Relájate!

Si sufres de estrés o ansiedad en la época de exámenes, aquí encontrarás algunos consejos útiles para remediar esta situación:

Antes del examen:

  • Duerme: Algunos creen que pasar la noche en vela es la mejor manera de estudiar; sin embargo, dormir bien ayuda a tu cerebro a procesar todo lo estudiado, de manera que te ayuda a recopilar y entender mejor toda la información que almacenaste.
  • Aliméntate: No desayunar es una mala manera de comenzar el día. Tu cuerpo necesita proteínas para funcionar correctamente. Si quieres tener energía durante el día, no olvides desayunar.

Durante el examen:

  • Resuelve lo más fácil: No te quedes estancado en la primera pregunta si es que no sabes la respuesta. Es mejor comenzar con algo que sepas y te tomes tu tiempo en resolverlas. Deja las preguntas difíciles para el final, y si no puedes hacerlas no hay problema ¡Es sólo un examen!
  • Respira profundamente: Si sientes que tu mente está bloqueada, toma un tiempo para inhalar por cinco segundos y luego exhalar lentamente. Esto ayudará a oxigenar tu cerebro y a normalizar tu pulsación.
  • Orar: Pide a Dios que te ayude a recordar todo lo que estudiaste. La Biblia dice que el que tiene falta de sabiduría, debe pedirla a Dios, y él se la dará.

Después del examen:

  • Relájate: Recuerda que solo es un examen. El resultado que obtengas refleja lo que aprendiste sobre esa materia, y no tu inteligencia. No olvides que Dios nos creó a todos por igual, a su imagen y semejanza. Así que no te sientas derrotado si tus calificaciones no son las que esperabas.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Emmanuel Espinosa nos habla del estrés

Una palabrita que esta de moda, “Estrés”. Hacemos mas cosas de las que en realidad podemos manejar, o simplemente tenemos la mente partida en mil pedazos. Lo cierto es que deberíamos hablar del tema. Emmanuel Espinosa en el devocional de YesHEis nos habla del estrés.

7 tips para disfrutar tus vacaciones

Estas de vacaciones y ¿no tienes a donde ir? No te preocupes, puedes igual tener las vacaciones de tu vida estando en tu hogar.

En esta oportunidad que estoy de vacaciones sin poder visitar ningún lugar paradisíaco he entendido que no es necesario salir de la ciudad o del país para disfrutar verdaderamente las vacaciones. Incluso, creé una lista de los “pros” que he experimentado al estar en casa de vacaciones y te la comparto a continuación:

1. No se gasta dinero: cualquier viaje por mas corto o local que sea requiere de un gasto ya sea de gasolina, mantenimiento del automóvil, peaje, pasaje de avión, bus o tren, estadía en un hotel, comida, bebida, recuerdito del lugar, etc. Al quedarte en casa no tienes estos gastos extras y puedes invertir o ahorrar ese dinero para otra cosa.

2. Cero viaje, cero estrés: no conozco a nadie que no se estrese al momento de un viaje, empezando con hacer las maletas, ¿qué me llevo? ¿qué no me llevo? y ¿si hace frío? y ¿si hace calor? y ¿si llueve? O “no me cabe nada en la maleta!”

Otro estrés asociado con el viaje (si viajas en avión) es poder llegar al aeropuerto a tiempo, si hay tráfico o un accidente camino al aeropuerto te cambia todos los planes de llegar con tiempo y poder hacer tu fila, dejar tus maletas, pasar por seguridad, encontrar la puerta de embarque, hacer la fila de nuevo, encontrar tu asiento, ¡ay no, ya me agoté y aún el avión ni ha despegado!

3. Comida de primera: si te vas de viaje así sea dentro de tu país debes tener cuidado con lo que comes, no sólo para mantenerte en forma, sino para que no contraigas ninguna enfermedad que te mande al baño repetido número de veces y se arruine tu tiempo de disfrute. Aprovecha de cocinar con calma en casa platos y comidas que no has cocinado antes o come eso que no puedes comer por causa del trabajo o la rutina, te dará una gran satisfacción poder saborear tus creaciones y deglutir eso que nunca puedes.

4. Descanso ilimitado: cuando sales de vacaciones a un lugar diferente, no tendrás la comodidad de dormir y descansar las horas que desees ya sea porque hay ruido, luz, excursiones que hacer, horario de comida estricto o una cama incomoda. Todo lo contrario sucede si estas en casa; en tu casa puedes tomar siestas en cualquier lugar donde te provoque y a cualquier hora del día, puedes despertarte a la hora que te de la gana y acostarte de madrugada y tu cama siempre sera la mas cómoda.

5. Más tiempo con los que más quieres: al ir de vacaciones a otro sitio, lo más probable es que no puedas llevar contigo a todas las personas y mascotas que quieras, tendrás que sacrificar la compañía de algunos o estar rodeado de extraños es un lugar que no conoces. En cambio, si te quedas en casa cerca de los tuyos puede ser el mejor plan de vacaciones.

En estos días de vacaciones decidí dedicarme a las personas que más quiero, a hacer lo que ellos querían, a pasar más tiempo con ellos, a visitar su casa más seguido, hacer sus quehaceres del hogar y a escucharlos con más atención.

6. Renueva tu hogar: si estas de ánimo puedes darle un tiempo a organizar tu casa, quizás necesite limpieza profunda y/o quieras reorganizar los muebles, comedor, sillas, juego de cuarto de otra manera y así darle un nuevo look al ambiente. También, pudieras deshacerte de cosas que no necesites y donarlas a alguien que si las necesite y pueda darles uso.

7. Visita tu médico: nada mejor que ir al doctor a hacerte un chequeo durante las vacaciones, ¿y eso por qué? Porqué no tienes la presión de levantarte muy temprano o preocuparte por la hora de regreso a casa. Puedes esperar con paciencia tu turno o si haces la cita con anticipación, llegas a la hora y te atienden sin esperar mucho. Como estas de vacaciones puedes hacerte exámenes médicos y físicos de lo que sea sin importar el horario y puedes visitar a cuantos médicos necesites visitar con el fin de asegurarte que tu salud y tu cuerpo esten bien.

Estas siete cosas pueden parecer pequeñas e incluso insignificantes pero pueden hacer de tus vacaciones en casa las mejores que hallas tenido y vivido plenamente.

Hay otras ventajas extras que no mencioné, como estar en pijamas todo el día, no ducharte a diario y si eres mujer, probar nuevos maquillajes y looks en tu cabello.

¡Relájate más!

El día que conversaba con Catalina Cáceres en El Antivirus, ella me dijo y cito: “el estrés, a veces es subestimado, y en ocasiones pasamos por alto sus graves consecuencias”.  Hoy, ella explica que es importante ayudar a los hijos a enfrentar el estrés,  con un descanso adecuado,  una nutrición correcta, y una buena crianza. Dedique  tiempo a sus hijos todos los días.  Esté disponible para ellos, ya sea que necesiten hablar o simplemente estar en el mismo cuarto que usted.

A medida que los niños crecen, el tiempo de calidad es importante.  Exprese interés por el día de sus hijos así les demuestra que para usted ellos son importantes.  También puede ayudar si se adelanta a las situaciones posiblemente estresantes y prepara a sus hijos para enfrentarlas, por ejemplo, avísele a su hijo con anticipación (pero no demasiada) que se aproxima una cita con el médico y háblele sobre lo que sucederá.

Sin embargo  los niños más pequeños casi siempre  no necesiten mucha preparación por adelantado, al contrario,  darles mucha información puede causarles  más estrés.  La seguridad es la clave, hazles sentir seguros, amados y confiados.

Tips para enfrentar el estrés:

-Respirar profunda y lentamente

-Tensar y luego relajar los distintos grupos de músculos

-Hablar con lentitud en los momentos de estrés

-Cambien su panorama, rutina, salgan a caminar, canten a pleno pulmón

-No apretar los dientes

-Frotar rápidamente las manos hasta que se calienten

-Rendirse de vez en cuando, darse un descanso

-Comer tres colores diferentes de frutas y verduras en cada comida

-Váyanse a la cama a la misma hora todos los días

-Duerman una siesta de diez minutos todos los días.

-Organícense y planifiquen su día

-Hagan las tareas más difíciles y que menos les gusten a primera hora del día

-Eliminen deudas financieras

-Regale o tire lo que no use, las muchas cosas estresan

-Trácense metas, objetivos que realmente vayan a cumplir

-Tomar agua con limón todos los días

-Escribir un diario es relajante

-Organice un día en pijama

-Eviten aferrarse a los sentimientos, canalícelos diariamente

-Hagan una cosa a la vez

-Aprendan a conocerse

-Con cierta frecuencia tengan ataques de risa

La Biblia nos ofrece el mejor antídoto contra el estrés.  El Salmo 23 nos inspira a saber a quién le pertenecemos; reconocer la fuente de nuestra fortaleza; saber cuándo estar tranquilos; anticipar algunos valles o tormentas; contar con la gracia.  No  permitas que el estrés presione tu vida indebidamente.  Que el enemigo de nuestras almas lo use para encarcelarte y dominarte, porque indudablemente el estrés es un arma de Satanás  y la sabe usar muy bien.  Involucra a Dios en los planes de tu vida diaria, hazlo parte de ella, eso te garantiza buenas decisiones y mantener el estrés bajo tu control.

Quiero dejarles con esta versión del Salmo 23, la encuentras en el libro “Cómo escapar de la trampa del estrés”, disponible en Editorial Patmos.

Mi Salmo 23 “El Señor es mi pastor”

Tú eres mi identidad; Nada me falta; Tú eres mi provisión; En verdes pastos me hace descansar; Tú eres mi descanso; Junto a tranquilas aguas me conduce; Tú eres mi abastecimiento; Me infunde nuevas fuerzas; Tú eres mi cura; Me guía por sendas de justicia; Tú eres mi guía; Por amor a su nombre; Tú eres mi propósito; Aun si voy por valles tenebrosos; Tú eres mi fuerza;  No temo peligro alguno; Tú eres mi seguridad; Porque tú estás a mi lado; Tú eres mi paz; Tu vara de pastor me reconforta; Tú eres mi libertador; Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos; Tú eres mi esperanza;  Has ungido con perfume mi cabeza; Tú eres mi bendición; Has llenado mi copa a rebosar; Tú eres mi abundancia; La bondad y el amor me guiarán todos los días de mi vida; Tú eres mi promesa; Y en la casa del Señor habitaré; Tú eres mi destino para siempre; !Tú eres mi todo!

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¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!

 

¡Relájate!

El estrés o tensión es parte inevitable de la vida de todos, no se puede huir de él ni se puede evitar y a menos que aprendamos a manejarlo y enfrentarlo seremos su blanco fácil.

Es una respuesta natural y necesaria; es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

El estrés es una función de las demandas que tenemos y de nuestra capacidad para satisfacerlas, sin embargo hay que saber controlarlo.  Conversando de manera relajada con Catalina Cáceres en El Antivirus -CVCLAVOZ, pude conocer algunos tipos de tensiones que nos destruyen y afectan nuestro diario vivir.   En ocasiones subestimamos sus nefastos resultados en nuestro organismo.

Hay varios tipos de estrés:

Post traumático: viene después de haber sufrido algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, ya sea accidente de tránsito, maltrato físico o  desastre natural.

Estrés de trabajo: es el  conjunto de reacciones nocivas, tanto físicas como emocionales, que concurren cuando las exigencias del trabajo superan las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador. El estrés de trabajo puede conducir a la enfermedad psíquica y hasta física; no se debe confundir con retos.

Los factores estresantes como también se les llama, son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno (ya sea físico, químico, acústico o somático o sociocultural) que de manera directa o indirecta, propicia desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo.

Aquí los más frecuentes:

– Estímulos ambientales dañinos

– Percepciones de amenaza

– Alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc.)

– Aislamiento y confinamiento

– Bloqueos en nuestros intereses

– Presión grupal

– Frustración

– No conseguir objetivos planeados

– Relaciones sociales  o familiares complicadas

– Divorcio

Aunque muchos no lo sepan los niños muy pequeños tienen preocupaciones y sienten estrés en alguna medida, el hecho de separarse de sus padres puede ocasionarles ansiedad. A medida que los niños crecen, las presiones académicas y sociales (en especial, la tarea de “encajar”) crean estrés.  Los padres deben tener en cuenta la manera en que hablan sobre estos problemas cuando sus hijos están cerca, porque los niños reconocerán la ansiedad de los padres y comenzarán a preocuparse. Los niños que ven imágenes perturbadoras por televisión o que escuchan hablar sobre desastres naturales, guerra y terrorismo pueden preocuparse por su propia seguridad y la de las personas que quieren. Hable con sus hijos acerca de lo que ven y escuchan, y controle lo que ven por televisión, de modo de ayudarlos a entender lo que sucede.

También debe tener en cuenta los factores agravantes, como una enfermedad, la muerte de un ser querido o un divorcio, que cuando se suman a las presiones cotidianas que los niños enfrentan, magnifican el estrés. Incluso el divorcio más cordial puede ser una experiencia difícil para los niños, debido a que su sistema básico de seguridad —su familia— atraviesa un cambio complicado. Los padres separados o divorciados nunca deben colocar a los hijos en una posición en la que deban elegir un lado, ni exponerlos a comentarios negativos sobre el otro cónyuge.

No siempre es fácil reconocer el estrés en los niños, los cambios a corto plazo en la conducta, como los cambios de humor, el mal comportamiento, el cambio en los patrones del sueño o el hecho de mojar la cama, pueden ser indicaciones. Algunos niños experimentan efectos físicos, que incluyen dolor de estómago y dolor de cabeza. Otros tienen problemas para concentrarse o terminar la tarea escolar; otros  se abstraen o pasan mucho tiempo solo. En la próxima edición presentaremos la conclusión, de manera que puedas vivir “relajadamente”.

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¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!

 

Descansa

El doctor Dubois cuenta que a un prisionero condenado a muerte se le vendaron los ojos y se le dijo que le iban a cortar la arteria del brazo y que  un grupo de médicos estaría observando cuánto tiempo tardaría en morir.

En seguida, se le pasó una navaja por la piel sin hacerle ningún corte y se dejó correr agua a través de un tubo, la cual iba cayendo en una vasija puesta debajo del brazo.

Los doctores entre tanto comentaban sobre la debilidad del pulso y el supuesto estado del prisionero a medida que se desangraba.

El preso creyó tan confiadamente en todo lo que los doctores aseguraban, que su sistema nervioso se vio afectado de tal manera que su corazón acabó paralizándose y pensando que se estaba desangrando murió realmente de ansiedad y miedo.

Todos hemos pasado por momentos de ansiedad, presión, estrés, frustración, tensión y hemos sentido que todo el peso que cargábamos nos estaba destruyendo.

El estrés es simplemente una respuesta fisiológica del organismo como defensa a una situación que se interpreta como amenazante. De alguna forma, es algo necesario para la supervivencia. Sin embargo, cuando se sobrecarga empiezan a aparecer las enfermedades, los problemas de memoria, las alteraciones de ánimo, cansancio excesivo, depresión y otros síntomas más.

En ocasiones es muy difícil no sentirse ansioso pero cuando las circunstancias desbordan nuestra capacidad y nuestras fuerzas lo mejor es descansar.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6

Cuando nuestras fuerzas parecen terminar y nos sentimos atrapados, lo mejor es depositar nuestras cargas en Dios y descansar. ¿Quién mejor que Él para encargarse del problema?

No importa la situación por la que estés pasando, puede tratarse de problemas familiares, económicos, de salud o quizás una combinación de ellos; lo importante es que no los escuches, no permitas que destruyan tu vida como sucedió con el prisionero, quien por estar escuchando lo que decían los médicos murió cuando realmente no había un verdadero motivo.

Recuerda siempre que Dios tiene un plan para ti y que Él siempre será tu ayudador, tu proveedor, el que renueva tus fuerzas.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué no se decir que no?

No sé si se trata del nivel experto de convencimiento que poseen muchas personas para obtener de uno lo que desean o el hecho de que uno siempre quiere ayudar o ser útil como pueda para los demás, o un problema de complacer a todos, quedar bien con todos y hacerlos felices por inseguridades propias, pero un problema que encuentro y veo siempre, es no saber decir no.

Me llama mucho la atención ese tipo de situaciones porque me pongo a verla desde varios puntos, el primero es desde el lado de la persona que necesita el favor,  la ayuda o simplemente algo de ti, muchos saben palabrear el pedido de manera que tu no entiendes que es un favor y terminas aceptando sin chistar y sin cuestionar nada. ¿Cómo lo hacen digo yo?, ¿Es un don con el que nacen?, ¿Lo aprendieron de alguien? Si es así, yo también quiero aprender!

El otro lado que veo es el de la persona de la cual se necesita el favor, una acción, préstamo, diligencia, etc, como lo quieras llamar. Hay un miedo, un rechazo, una indisposición por responder NO que es increíble y me causa hasta gracia.  Aún cuando estemos reacios a ayudar por razones personales, por razones de trabajo, salud o familia, o que simplemente no quieres, siempre encontramos una manera de NO decir NO y aceptamos hacer la petición de la otra persona.

Es bien incómodo darse cuenta, al rato, de que lo que fulanita o fulanito te pidió es fuera de tu alcance, pero ¿qué vas a hacer ahora? Ya aceptaste, ya te metiste en el barco, no puedes abandonar a mitad de camino, la responsabilidad fue asumida y empiezas a pensar varias cosas, ¿cómo hacer posible el favor, cómo zafarte de esta y cómo te metiste en esta? Te estresas tanto que te enojas y pasas el resto del día amargado por haber aceptado esa solicitud.

Un día acepté hacerle un favor a alguien, desde el principio no me cuadraba la cosa y me resistí un poco y consciente de que no podía, ni quería hacerlo, (si ya se, sueno súper mala gente) acepté, pocos minutos después, sola en mi carro, me grite a mí misma, ¿POR QUÉ HAGO ESTO?, ¿POR QUÉ ACEPTO HACER ESTO SI NO ES LO QUE QUIERO? Estaba tan frustrada, molesta y confundida. ¿Por qué dije sí? O peor aún, ¿cómo me convenció esa persona de decir que sí?

Me tomé un minuto para calmarme, respirar profundo y traté de cuadrar mis deberes y obligaciones alrededor de la petición de la persona y me di cuenta que no podía por más que tratara, de mover mi horario un poco, con mucha pena y brevedad tuve que llamar a la persona y decirle que me disculpara pero que no me era posible llevar a cabo su petición, la persona me respondió un relajado “no hay problema, fulana de tal me acaba de decir que puede hacerlo, gracias!”

Y asi de fácil salí de mi embrollo, la persona quedó complacida porque alguien más la ayudó, yo me sentí bien porque fui sincera conmigo misma y con la persona; y la vida continuó como si nada! Con un simple y temprano NO me hubiese evitado tanto.  Dios ¿por qué me enrollo tanto?, ¿por qué nos enrollamos tanto?

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