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¿Qué es imposible?

La Biblia registra los hechos impresionantes que Dios hizo en medio de su pueblo, recordemos algunos:

– Abrió el mar rojo.
– Destruyó las murallas de Jericó.
– Convirtió en agua en vino.
– Alimentó a 5 mil con dos 2 peces y 5 panes.

Y así podríamos seguir recordando lo que Dios hizo en medio de su pueblo. A lo largo de la historia el hombre ha sido testigo de su poder y hoy también tenemos la posibilidad de presenciar esos milagros.

Jeremías 32: 27 dice: “Yo soy el Señor, Dios de todos los pueblos del mundo. ¿Hay algo demasiado difícil para mí?” (NTV)

La duda es el principal enemigo de la fe y se hace presente justamente cuando estamos atravesando tiempos difíciles; si dejamos que se quede en la mente y en el corazón puede causar grandes tragedias como: alejamiento de Dios, frustración, decisiones apresuradas que van directo al fracaso, etc.

Como seres humanos estamos limitados, pero Dios no tiene esos límites, Él puede lograr lo que es difícil o imposible para el hombre ¿Lo crees?

Tal vez tu problema es grande y muy complicado pero tu fe debe ser aún más grande y firme, recuerda que Dios es supremo y tiene el control de todo “La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella; el mundo y todos sus habitantes le pertenecen” Salmos 24:1 (NTV).

Hoy quiero animarte a decirle a tus problemas (físicos, económicos, familiares, etc.) que tienes un Dios de imposibles.

No tengas temor de lo que vendrá, que tu confianza esté en Dios y verás ese milagro en tu vida.

¿Qué es imposible para Dios?

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quieres ver agua en el desierto?

A veces, el problema que está delante de nosotros es tan grande que nos impide visualizar la solución con los ojos de la fe, así como a una persona sedienta le resulta difícil asimilar un oasis en medio de un desierto.

“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.” Hebreos 11:11 (RVR 1960).

Abraham recibió una promesa de parte del Señor, y esta era que su esposa iba concebir un hijo siendo una mujer mayor de edad o como la Biblia dice: “fuera del tiempo de la edad”. Seguramente, para los que lo rodeaban era complicado creer en el cumplimiento de esta promesa, y quizá hasta se burlaban de ellos, pero la fe que tenían les dio fuerza para recibir lo que esperaban.

Recuerda que: ¡Nada es imposible para Dios!

“Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.” 1 Samuel 1:10-11 (RVR 1960).

Otro milagro que ocurrió por la fe se relata en la historia Ana, quien deseaba con todo su corazón tener un hijo, y al final recibió lo que deseaba: “ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente…” Ana era una mujer que clamaba a Dios porque tenía fe, sabía quién era Él y lo que podía hacer.

¿Tienes un problema demasiado grande? Este tiempo no te apartes del Señor, ni te desanimes de orar y estudiar su palabra ¡Al contrarío! Te aliento a acercarte a Dios con fe, así como Sara o Ana, confiando en Dios y clamando por tu petición.

 ¿Necesitas un milagro? ¡Entonces ten fe en el Señor!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El lado oscuro

En la definición del concepto “política” se incluye casi siempre la idea del ejercicio del poder con el fin de lograr un cierto bien común para el progreso de la sociedad; invoca la noción de servicio público. En la mayoría de los países del mundo las personas que acceden a esa función de poder son elegidas por los votantes.

Hay casos conmovedores de líderes políticos que ejercieron su función con altos estándares de austeridad, integridad y humildad. Es común escuchar a personas mayores referirse a cierto presidente que caminaba por la calle como un ciudadano común, que nunca acumuló riqueza o que fue severo en la administración de la justicia contra los corruptos. En los tiempos que corren la política en casi todos sus niveles nos ofrece el triste y desalentador cuadro de funcionarios que, en uso y abuso de sus facultades políticas, se han enriquecido, han ordenado – o concedido que se cometan – asesinatos, han formado parte de organizaciones mafiosas destinadas a vaciar las arcas fiscales para su propio beneficio, usted nómbrelo. Pero no les voy a aburrir con este lugar común. Basta leer la prensa o mirar los noticieros de televisión para corroborar tan siniestro panorama.

El lado oscuro de la política que señalo es el de las tramas que se usan en las altas esferas para promover o neutralizar personas, las reuniones secretas para armar planes de desestabilización social a fin de lograr que la mayoría de la gente pida a gritos algo que los dirigentes desean para asegurar la continuidad de su poder, las estrategias para que ciertos personajes hagan o no hagan algo que conviene al poder.

Las personas que juegan ajedrez entenderán este punto. Esa capacidad de ciertos políticos para decir y planear cosas como: “Mira, si movemos esta pieza de aquí, lo más seguro es que el enemigo va a mover esa de allá; entonces, hagámosle creer que nuestra intención es ésta para que tome tal decisión que nosotros vamos a aprovechar para lograr esto otro”.

Cualquier persona que haya vivido cerca de ciertas esferas de poder en el campo político, en el de las empresas y en el de las iglesias, sabrá de que es lo que estoy hablando. Hay un momento en que la inocencia se pierde, la ingenuidad del amor al servicio público se transforma en cálculo y la inmensa mayoría es servida como plato principal en la mesa del poder.

(Este artículo ha sido especialmente escrito para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Seducción del liderazgo

“Desconfío de los líderes, de quien no duda, de quien cree saber, de quien piensa que puede conducir a otros.”
Alejandro Katz, editor y ensayista argentino

Frente a la multitud enardecida por la sed Moisés gritó: “¡Oíd, ahora rebeldes! ¡Os hemos de hacer salir agua de esta peña?” Esta simple conjugación del verbo hacer fue su perdición: le fue negada irrevocablemente la entrada a la tierra de promisión. Esa es la seducción del liderazgo: creer que pueden conducir a otros per se, por su propio carisma, por su propio poder; transmitir la idea de que tienen todo claro, que no tienen duda alguna.
Esta es una época de inmensa incertidumbre en la política, la economía, la cultura, las relaciones internacionales, la justicia y la ley, la familia, la iglesia, usted nómbrelo. Las cosas están resultando no ser lo que parecían. Los antiguos fundamentos se desploman, los conductores resultaron un fraude, los sistemas hacen agua por todos lados incluso aquellos inspirados en nobles ideales como la iglesia y la filosofía.
Es un tiempo propicio para la aparición de salvadores carismáticos, mandatarios autocráticos, proyectos totalitarios. La multitud, aguijoneada por inmediatas necesidades, está dispuesta a conferirles el necesario poder para que les solucionen sus problemas y todo por fin regrese a la normalidad. La historia es pródiga en ejemplos que muestran adónde terminan estas ingenierías sociales: la destrucción y en algunos casos el aniquilamiento del tejido social.
Un estudio de caso interesante que puede ser seguido en el libro de los Jueces (capítulos 6, 7 y 8) es la historia de Gedeón. Cuando fue llamado se expresó con una humildad sorprendente: argumentó ser joven, pobre, inadecuado. Pidió varias veces señales para estar seguro que estaba siguiendo la “perfecta” voluntad de Dios. Sin embargo, cuando se hizo fuerte comenzó a mostrarse arrogante y ególatra y con el tiempo infligió enormes sufrimientos no sólo a su vida personal sino a la nación entera.
La función del liderazgo es facilitar, ayudar, servir, mostrar opciones. Esa es una influencia que puede ser ejercida estando entre la gente. Por eso no confío en quienes demandan un puesto de conducción para hacerlo. Tarde o temprano van a ceder a la seducción del poder.
El efecto más liberador de la verdad es no depender de caudillos o figuras centrales para alcanzar los sueños de las personas y de la comunidad.

(Este artículo ha sido especialmente escrito para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Breve anatomía del poder (3)

(Tercera parte y final)

Se hace más notable esta dolencia cuando los líderes menosprecian o subestiman la educación y los principios básicos necesarios para la gestión eficiente de un país, una empresa o una agrupación religiosa. El líder se escuda en cierta intuición innata, en la experiencia o simplemente en la operación “mágica” del Espíritu Santo. Pocos de ellos tienen la sabiduría y la habilidad de reconocer sus limitaciones y tomar apropiado provecho de la asesoría profesional especializada sin ceder al temor de perder su ascendiente sobre la gente.
“Aquí vale la experiencia y no los estudios” o “El Señor toma de lo que no es para avergonzar a lo que es” son recurrentes justificaciones de aquellos líderes, con lo cual no sólo logran una excusa convincente para la mayoría menos ilustrada, sino que se asiste también a la verdadera consagración de la mediocridad como estilo de gobierno y de conducta.
Algunas observaciones finales: Una de ellas es la frecuente e intensa relación que suele haber entre el poder ilimitado y la acumulación desproporcionada del patrimonio material del líder, erario que en rarísimos casos le hubiera sido posible acumular en el ejercicio de su oficio o profesión anterior.
Otra, es la estructuración de un sistema protocolar y comunicacional destinado a sostener y elevar la imagen del líder. Se alaba la genialidad, la benevolencia, la humildad, la fortaleza moral, la condición casi paternal del líder y se crea a su alrededor un escenario de homenajes y de elocuentes y extensos títulos que preceden al simple enunciado del nombre. Todo este aparato tiene el evidente objetivo de legitimar y fortalecer la permanencia del líder, ya sea por el bien de la patria, la empresa o la institución religiosa.
Será muy ilustrativo para el lector reflexionar con alguna profundidad en Deuteronomio 17:16-20 y relacionarlo con la historia del rey Salomón relatada en los primeros capítulos de 1 Reyes. El primer pasaje advierte acerca de los peligros del poder ilimitado, el exceso de riqueza y el factor sexual. El segundo revela el origen y las consecuencias de no prestar oído a tan sabios y precisos mandamientos. Tal vez sirvan a la hora de aceptar y ejercer cargos de importancia en la vida política, empresarial o religiosa.
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           Para la audiencia perceptiva quedará en evidencia que este trabajo no es reciente. Hay algunas ingenuidades, algunas ausencias – como la soledad del poder – y la falta de oficio investigativo. Tanto el espacio como la cultura del medio no permiten tal emprendimiento. Por ello, me disculpo y agradezco su indulgencia.

(Este artículo ha sido especialmente reeditado para la radio cristiana CVCLAVOZ)

El hechizo

Cuentan que cierto indígena acudió muy afligido a un misionero, porque su perro había devorado algunas hojas  de una Biblia que  le había sido regalada  pocos días antes por la misión.

       – No se preocupe tanto por la pérdida de una Biblia – le replicó el misionero- pues fácilmente podemos conseguirle otra.

       – No es eso – respondió el aborigen- No se trata del libro, sino de mi perro que era un magnífico cazador, y ahora, ¿Cómo  voy a dar de comer a mi familia?

       – ¿Qué quiere decir? – preguntó intrigado el misionero.

       – Se lo explicaré- dijo el indígena. Yo he visto muchos casos de gente que ha venido a la misión y por el hechizo de este libro, los que antes eran  guerreros y pendencieros se han vuelto mansos como corderos, y ya no quieren pelear ni matar a nadie. Si mi perro ha caído bajo el hechizo de este libro ser volverá también manso y, ¿cómo voy a hacer para atrapar la caza?

El misionero le explicó que el “hechizo” no consiste en comer, sino en creer y aceptar las enseñanzas del Sagrado libro.

Si bien sabemos que no se trata de ningún “hechizo”, el argumento de este nativo y su declaración de lo que había visto en otros, nos muestra que la Palabra de Dios tiene poder  cuando es aceptada y se busca obedecerla con humildad.

“No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia”. Santiago 1: 22-25 (NTV)

De nada sirve que leamos la Biblia sólo porque sí o que tengamos más de una versión de ella,  si es que no creemos en las Escrituras y no estamos dispuestos a obedecerlas, de ser así  pasarán a ser parte de nuestra biblioteca personal,  se convertirán en un libro más.

La Biblia, al ser palabra de Dios tiene el poder para transformar vidas,  incluso, podríamos leer cientos de veces un mismo versículo, una parábola, un relato y siempre encontraremos una enseñanza diferente, algo que no habíamos visto anteriormente pero que en ese instante hablará a nuestro corazón, nos exhortará  y  nos alentará. Es por eso que Hebreos 4:12 dice: “Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.” (NTV)

Posiblemente hasta hoy has estado leyendo la Biblia sólo por leerla y no has permitido que las Escrituras puedan penetrar a tu corazón y transformar tu vida. Pídele a Dios que te de humildad, entendimiento y sabiduría para poner en práctica su Palabra y que la gente pueda ver en tu vida el poder transformador que tiene.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Breve anatomía del poder (1)

El año 2000 fui invitado a escribir un ensayo sobre el poder para un periódico de mi país. Lo encontré mientras revisaba antiguos archivos. Pensé que pese al tiempo transcurrido los conceptos pueden ayudar a la reflexión sobre el tema. Estuve cavilando si adaptarlo o dejarlo tal cual. En el primer caso resultaría más “pasable”. En el segundo caso podría levantar molestias por los conceptos empleados. He resuelto usar esta última opción. Será necesario dividirlo en varias entregas, por lo cual solicito la paciencia de mi amable audiencia.
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Se dice que tres son las tentaciones que seducen a los líderes: el dinero, el sexo y el poder. La Biblia constituye una fuente riquísima de ejemplos. Los señala con meridiana claridad tanto en el precepto como en el ejemplo. De los peligros del dinero y del sexo habla frecuentemente, por ser muy evidentes los frutos de su abuso. De cómo funciona la tentación del poder no siempre oímos por ser más difícil detectar su fascinación.
Releía recientemente la obra capital de Maquiavelo, “El Príncipe”. Su tesis es que la moral y los sagrados títulos de la humanidad deben estar sometidos a la política y al Estado. Plantea el principio de que “el fin justifica los medios”. De estos paradigmas pueden surgir grandes bienes o grandes males.
La Biblia y la historia muestran que quienes detentaron el poder fueron no pocas veces personas que provenían de la pobreza, la marginación y la falta de educación. Varias de ellas cedieron a la tentación de un poder dictarorial absoluto, condición que los historiadores atribuyen a la ignorancia de los sanos principios del buen gobierno o bien a la fascinación de tener un dominio sin contrapeso sobre cientos o miles de personas después de haber sido individuos ignorados o pasados a llevar.
Los líderes que se entregan a la tentación del poder absoluto se legitiman habitualmente en el argumento de “los superiores intereses de la Patria”, “la importancia de que la misión de la empresa se cumpla a toda costa” o “el llamado y la unción de Dios sobre mí”. Hay dos apoyos que dan una enorme fuerza a estos argumentos: nadie, en su cabal juicio, estaría en contra de los intereses de la patria, la misión de la empresa o la unción de Dios: sería un traidor, uno que “atornilla al revés”, un peligro para la obra.
La otra fuerza de apoyo es esta afirmación del líder: él no buscaba ese cargo en manera alguna. La patria, la empresa o Dios los llamaron pese a que él no quería. El debe cumplir con ese llamado superior, a cualquier precio, incluso el de eliminar del camino a quienes amenacen su posición. Cuando este líder es atacado, hace saber a sus seguidores que no es a él que se está atacando: es a la patria, a la empresa, a la obra de Dios.

(Sigue)

(Este artículo ha sido reeditado especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

El Poder de la Oración

Ana, nos mostró que el poder la oración puede lograr que una mujer anciana pueda dar a luz a un hijo. Elías oró y descendió fuego del cielo. Jonás oró y fue libre del pez que le había tragado.

Es impresionante recordar o conocer estas historias que reflejan el poder que hay en la oración de fe, genuina y sincera, con ella podemos derribar a los gigantes que afligen nuestra vida.

Dios promete estar atento a nuestras oraciones, “Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!” Juan 14:14 (NTV), podemos acercarnos.

Es cierto que para muchos es difícil hacer de la oración un estilo de vida, al enemigo no le agrada que pasemos tiempo con nuestro Padre por ello utilizará sueño, cansancio, problemas, tristezas y otras cosas para que no podamos tener tiempos de oración y lamentablemente, muchos caemos en su trampa, en lugar de doblar rodillas en una situación difícil nos dedicamos a lamentarnos.

Jesús enseñó a sus discípulos acerca de la importancia de la oración (Lucas 18) pues conocía el valor de estar en contacto con su Padre.

Hablar con nuestro Padre, no es una opción sino una necesidad, quién ama a una persona pasa tiempo con ella y  si amamos a Dios debemos pasar tiempo con Él en oración, “Mi corazón te ha oído decir: «Ven y conversa conmigo». Y mi corazón responde: «Aquí vengo, Señor»” Salmos 27:8 (NTV).

Quizás estás pasando por un tiempo complicado y doloroso y orar te es difícil, pero es justamente en esos momentos cuando debes aprender a depender de Dios. La Palabra nos dice que los problemas no deben llevarnos a la preocupación sino a la oración, “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho” Filipenses 4:6 (NTV)

¿Has experimentado el poder de la oración?

Cuando pasamos un tiempo con Dios encontramos paz, consuelo, fortaleza, fuerza, etc. si no has tenido la oportunidad de disfrutar de los beneficios de la oración, te animo a que puedas doblar rodillas y tener esa experiencia íntima.

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Tono menor

“En mi mente y mi corazón me siento y sigo siendo joven” dice una señora de cierta edad en una conversación informal con unos amigos. Comento que eso me parece muy bien siempre y cuando no se trate en esa suerte de negación social que impera en la cultura acerca de la vejez y de la presencia inocultable del deterioro del cuerpo. Después pensé que tal vez no era oportuno decir eso ahí mismo.
Me voy a mi casa y pienso en este asunto otra vez. Cuando cumplí sesenta años, el hecho me golpeó como ninguna otra transición de década en el pasado. Las inevitables evidencias del paso del tiempo están ahí, no las puedo ignorar. Por más jogging que haga, por más alimentación sana y ejercicios, el cuerpo es absolutamente honesto con el tiempo. No me sale vestirme con ropa deportiva y zapatillas air o lucir rozagante con ropa juvenil.
Sin duda que mi mente es más fuerte, más amplia, más educada. Los años han agregado algo de sabiduría pero también de conciencia de mis recurrentes carencias en las relaciones humanas, en la sensibilidad, en las costumbres, en los miedos. También se va haciendo más fácil pedir perdón o darme cuenta que le hago daño a veces a las personas y todavía busco maneras de aliviar esas aristas y esas debilidades.
Resisto con toda mi alma esa tendencia general a negar la vejez como una realidad. Suena lindo eso de los años dorados, de la mejor época de la vida, de que el tiempo es un estado mental. Pero el hecho es que efectivamente la vejez reduce los espacios y las posibilidades. Lo sabio parece ser aprender a gozar de las cosas que sí se pueden hacer todavía; sin embargo no hay que tener mucha inteligencia para entender que no se puede vivir con la misma intensidad de hace treinta años atrás.
Calidad en vez de cantidad también suena lindo, pero tiene un resabio de resignación parecido a aquel que contaba Benedetti en “La tregua”: cuando respondes a la pregunta de cuántos años tienes la gente te suele decir, “Pero usted es joven todavía”. Ese “todavía” suena como una sentencia.
La sabiduría, la paz, ese ablandamiento del carácter son, sin duda, algunas bendiciones de los años. Pero el cuerpo no es el mismo.
Qué quiere que le diga…

Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¡Vívelo!

“Hasta ahora solo había oído de ti, pero ahora te he visto con mis propios ojos” Job 42:5 (NTV)

¿Cuántas veces has oído acerca de las maravillas que Dios hizo en otros? Pero mucho mejor que oír es experimentar el poder de Dios y que con nuestros propios ojos podamos ver sus milagros, prodigios y Señales. Si hasta ahora, sólo hablas de las bendiciones que otros reciben, sigue clamando a Dios y pídele ver su poder glorificarse en cada una de tus circunstancias.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Se agotaron tus fuerzas?

A veces en la vida se enfrentan tiempos difíciles, bastantes problemas que terminan con nuestra poca fuerza; entonces, nos cansamos  y  observamos que el camino se torna cada vez más largo e insostenible, sentimos que no podremos más porque hemos dado todo lo que teníamos.

Lo que quiero que entiendas en esta oportunidad, es que en cuando estás en un tiempo así no necesitas “fuerzas” para continuar, sino el amor de Cristo.

Pero el Señor me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad.» Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9 (DHH)

Si te encuentras en un momento de debilidad, necesitas recordar el amor de Dios en tu vida: Primero te eligió entre muchas personas, te salvó a pesar de no merecerlo y tiene un propósito para tu vida, aún después del pasado que has tenido.

La realidad es que No vencerás este conflicto si continúas luchando con tus propias fuerzas, puesto que la fuerza humana tiene un límite; sólo lo lograrás con el poder del Señor y este se mostrará plenamente en tu debilidad. Así que si te encuentras en una situación compleja te animo a confiar como David:

Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré. Jehová es la fortaleza de su pueblo, y el refugio salvador de su ungido. Salmos 28:7-8

En el tiempo de dificultad David confió en el Señor, para él su fortaleza y escudo protector era Dios, al cual  alababa y se gozaba de tenerlo, y por esto  Dios lo ayudó.

En este tiempo te animo a poner tu confianza en Dios para que Él te socorra, alégrate de tener su amor y cántale una canción alabando su nombre.

¡Demuestra que confías en Él entregándole todas tus cargas!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si tan sólo conociéramos la verdad

“¡El mensaje de la cruz es una ridiculez para los que van rumbo a la destrucción! Pero nosotros, que vamos en camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios.” 1 Corintios 1:18. (NTV)

Si tan sólo entendiéramos que la palabra de Dios es el único libro que cambia vidas, todo sería diferente. Muchos vivimos sin esperanza alguna, condenados por el pecado, atrapados en el vicio y otros afanados por la vida, porque nunca le hemos dado el interés o la importancia necesaria a meditar y escudriñar las Escrituras.

Dios quiere cambiar nuestra vida y nuestra situación, pero todo comienza por su Palabra, sin ella nunca podremos ser salvos, ni experimentaremos sus bendiciones ni su poder libertador. Y tampoco sabremos los propósitos que Él tiene para nuestras vidas.

Jesús dijo: “El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida. Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen. Juan 6:63-64 (DHH)

Posiblemente tengas luchas que por años no has logrado vencer, tal vez tienes problemas familiares, económicos o en el área de la salud y vives preocupado por la vida, quizás simplemente nunca te ha interesado la Biblia y no la has leído. Hoy quiero que sepas que la palabra de Dios es un libro que ha transformado innumerables vidas desde su existencia, si empezamos a leerla llegaremos a ser parte de los privilegiados que han visto y conocido el poder que hay en ella.

A través de la Palabra nosotros podemos encontrar esperanza y el propósito especial por el cual existimos en este mundo. (Juan 3:16)

Podemos limpiar nuestro camino y mantener el pecado fuera de nuestras vidas (Salmos 119: 9, 11). Podemos tener victoria sobre Satanás a través de ella, así como lo hizo Jesús (Mateo 4:1-11 y 1 Juan 2:14). Y si hemos caído, levantarnos confiando en su promesa: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9.

También podemos obtener sabiduría cuando no sabemos qué hacer. “Tu Palabra es lámpara para mis pies, y luz para mi camino”. Salmos 119:105. Definitivamente es una guía perfecta para tomar buenas decisiones.

Si necesitamos sanidad física debemos estar atentos, escuchar su palabra y confiar. “Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.” Proverbios 4: 22.

Sin duda alguna el éxito de la vida está en meditar la palabra de Dios en todo tiempo. “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.” Salmos 1:1-3. (RVR1960)

Oremos:

“Dios amado, perdóname por no darle tanta importancia a tu palabra ni confiar lo que en ella dice, muchas veces he dudado de lo que está escrito y he preferido confiar en mis capacidades. Me arrepiento de haberlo hecho y, a partir de hoy, quiero conocerte mejor y vivir cada meditando en tu Palabra, por favor ayúdame y guíame siempre en tu verdad, en el nombre de tu hijo Jesús, amén.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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