Escribe a Promesas:
“Sintonicé la emisora de casualidad, me quedé escuchando muy atenta pues me transmitió mucha paz, desde ese momento los escucho todas las noches me cambiaron la vida de una forma maravillosa, me devolvieron la fe y la esperanza. Así conocí a nuestro señor Jesucristo y me enamore de él. Dios ha obrado de forma maravillosa en mí pues, ya que todo lo que andaba mal en mí, en mi casa, con mi hijo, la depresión, el llanto, y las pesadillas constantes se las entregue al señor y todo eso quedó atr
ás. (Argentina)















