Sanidad
Meses después de convertirme al Cristianismo me detectaron una enfermedad renal terminal. Llevé un tratamiento muy costoso y restringido en la alimentacion y reclamé ayuda al Señor. Continué con el tratamiento, pero un día me declaré sano en nombre de Jesús y suspendí mi tratamiento a pesar de la orden médica. Mi Fe fue más fuerte que el tratamiento y el Señor logró que mi función renal mejorara de un 30% en 2009 a un 70% actualmente. El Señor está haciendo la obra en tu vida, no desesperes y ten paciencia; ora y ayuna, porque la oración y el ayuno son la fuerza más inimaginab
le.Bolivia


