HAKUNA MATATA
CVCLAVOZ - Quiero que en este momento devuelvas tu mente hace algunos años atrás, retrocede el cassett de tu vida para que puedas darte cuenta de lo que hacías de pequeño, quizás te gustaba hacerle bromas a tus hermanos diciéndoles en la noche: – Buuu! ¡Debajo de la cama hay un fantasma!- o quitándole la comida de la mesa cuando él se descuidaba para recoger el tenedor que se le había caído. También debes recordar aquellos momentos cuando entrabas por primera vez al colegio y no sabias como caerle bien a tus compañeros y lo peor de todo, como darles buenas notas a tus padres, O no me digas que no recuerdas la vez que, en época de Navidad abriste ese regalo que te marcó tanto que inclusive, puede que hoy lo tengas de recuerdo. Pasamos en la niñez momentos agradables, momentos inolvidables, aparte teníamos sueños locos que sólo nosotros entendíamos, por ejemplo quién de nosotros de niño no dijo: -Yo quiero ser Astronauta para conquistar Marte, yo quiero ser Abogado para derrocar a todos los hermanos mayores para que no le quiten la comida de la mesa a los mas pequeños, Yo quiero ser Ingeniero para construirle un palacio a mi familia, yo quiero ser futbolista para jugar en las grandes ligas, etc.
Eran metas grandes y que solamente cabían en nuestra mente y que para otros simplemente eran sueños. Pero lo que mas preocupación me da es cuando comenzamos a crecer, ya no es lo mismo, ese sentido del humor se va, esa basta imaginación decrece, las angustias nos abaten, la sonrisa de pequeño hoy se convierte en la sonrisa de Hulk (El tipo grande verde que siempre anda enojado), los afanes llegan y perdemos el sentido de nuestras vidas o mejor dicho, los sueños que un día de pequeños teníamos.
Hace algunos años vi una película animada que me ha marcado de por vida, bueno hasta ahora y de seguro ustedes la han visto, se llama “El Rey León 3 Hakuna Matata”. Te preguntaras ¿Qué tiene que ver esto con el tema? Te cuento que esta película inspira a muchos, Timón y Pumba son los personajes principales junto con Simba (El León), El Lemur es decir Timón va en busca de la felicidad, del éxito de la vida. Hasta que un sabio mandril (Rafiki) le dice: -vive “Hakuna Matata” (Traducido significa: “No te angusties”) pero aparte de eso, el simio le agrega, -Para vivir Hakuna Matata debes ver mas allá de lo que tu ves-. Y al final de la película Timón se da cuenta que Vivir Hakuna Matata, no es tener un paraíso o los mejores insectos para comer, eran aquellos que estaban alrededor de él.
Es por este motivo, que me resulta preocupante cuantos de nosotros nos hemos quedado quietos, ya no tenemos esa mentalidad de Reino, nuestros sueños se hacen polvo porque tenemos unos cuantos años encima, nuestra familia nos describe como raros, la alegría se desploma solo por que hoy no vivimos lo que queremos, nuestro trabajo es horrible, lo que estudiamos un tiempo ya no es funcional, la chica(o) de nuestras vidas esta con otro y sólo porque no te acercaste a decirle lo que sentías y finalmente, nos angustiamos y le reclamamos a Dios diciendo: -¿Por qué Señor, hasta cuando?- Pero si hacemos un alto y nos ponemos a pensar: ¿Estamos mirando mas allá de lo que vemos para vivir Hakuna Matata? Quizás nos preocupamos por el mañana que descuidamos el Hoy, dejamos morir el niño que llevamos dentro, e inclusive dejamos de creerle al Señor sólo por que “maduramos” y logramos decir: Eso no es para mí, ya hay otros que lo pueden lograr.
Pienso que es hora que ese empresario aturdido por lo negocios, aquella ama de casa donde sus hijos y la vida no le han dado respiro, aquel o aquella joven que por mas que intente en cambiar, todo le sale mal y de aquellos que dicen no nacieron para agradar a Dios y perdieron el rumbo de la vida. Logren de una vez por todas volver a ser como niños (en su interior), que se acerquen a Papá Dios contándole todo lo que ha pasado y reconociendo que se ha apagado la llama de campeón, que no hay otra carga mas liviana y sencilla que la del Maestro, solo El nos espera en el “Secreto”.
Por este motivo no se nos tiene que olvidar, vivir “Hakuna Matata”, como lo hacen los niños, sin angustian, sin preocupaciones, sin enojos, sin orgullo, sin avaricia, sin estrés, sin Dios.
Y como postre te tengo lo siguiente:
Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño, de ninguna manera entrará en él.» “Marcos 10: 14-15″
-Debes ver más allá de lo que tú ves, como cuando eras pequeño-
¡Esto fue Hakuna Matata!
Reflexión enviada por uno de nuestros oyentes y mienbros del Club VIP.


















