León de Judá

CVCLAVOZ – Muchas veces escuchamos esta expresión: ¡no debemos temer porque el León de la tribu de Judá, está con nosotros!

Se oye bonito, así que tanto para usted, amigo lector, como para mí, he hecho esta sencilla comparación (que parte sólo de la palabra León de nuestro título de hoy y Jesucristo) para que la próxima vez que lo escuchemos o lo digamos seamos un poco ‘más conscientes’ de lo que eso implica.

Tenemos entonces, que el León es un animal fuerte, corpulento, imponente. Tiene dientes y uñas muy fuertes y una melena. Todos le temen y nadie osaría a despertar a un león, además es considerado el rey de la selva. Ahora, ¿Quién es Jesucristo? Es el Fuerte de Israel, porque con mano poderosa libra a su pueblo; con sus dientes y uñas destroza a sus enemigos Imponiéndose sobre ellos; todas las naciones le temen, reverenciándole como Dios y sus enemigos tiemblan ante su presencia.

Así mismo, el león tiene una melena que es su corona,  considerada símbolo de majestad. Y por cuanto Jesús es Dios, es Majestuoso, Rey de reyes y coronado con gloria y alabanzas. Ahora bien, encontré otra característica del León: los ojos están situados en posición frontal para fijar (precisar) mejor su objetivo…y ¿Sobre quién cree usted que Jesucristo querrá tener sus ojos puestos y fijos? Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre y ve todos sus pasos (Job 34.21) ¿Sobre quién sino en usted, sí, en usted, querrá tener Jesús sus ojos fijos a cada instante de su vida?

Pero no crea, mi amigo, que quiere ser un guardia de seguridad vigilando para ver que pecado hace o deja de hacer, o que mal o actitud inadecuada usted está cometiendo para más adelante señalarle o juzgarle. No, esa no es la razón

¿Quiere saber cuál es la razón por la cual Dios lo ve siempre y precisa su ubicación? Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su Poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él (II Crónicas 16.9). O como también lo expresa el Salmo 33:18-19 “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus almas de la muerte y para darles vida en tiempo de hambre ¿No es esto maravilloso? Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos (Prov. 15:3).

Pero a los que son justos por causa de la sangre de Jesucristo, los ojos de Jehová están sobre ellos y atentos sus oídos a su clamor (Salmos 34.15). Jesucristo mira todos nuestros pasos y si nos equivocamos, nos perdona. Me atrevería a decir que él nada más está esperando la oportunidad para mostrarle su amor y poder a usted en esas situaciones y circunstancias en las que ya no puede más y aún en aquellas que usted ni se imagina. Cuando se le derrama la leche, cuando necesita pegar un botón y no sabe cómo, cuando no puede dormir, cuando tiene que lavar la ropa de su familia de toda una semana o cuando en el trabajo tenga problemas con su jefe o con algún compañero, Jesús quiere salir a defenderlo cuando levanten calumnia sobre usted, cuando esté en una calle sola y oscura o cuando tenga que levantar aquella mesa que pesa tanto…Gloria a Dios porque nos ha visto y ha mostrado su misericordia, he aquí nos miró y nos libró del reino oscuridad.

Julie González Güeto
Cartagena de Indias, Colombia

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ

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