Hoy día, con todos los cambios, acontecimientos naturales, los tiroteos y la violencia exacerbada, muchos dicen que estamos en los últimos días.

Quienes hemos leído la Biblia y creemos en Jesús, sabemos Su promesa de regresar, y sabemos que Él ha cumplido todas Sus promesas. También sabemos que nadie sabrá nunca el día exacto ni la hora, pero de que vuelve, estamos seguros.

Estaba escuchando hoy en la radio a un pastor que comentaba que las riquezas nos adhieren como tejido a este mundo. Son muchas las cosas que nos causan placer y en general muchos vivimos para lograr ahorrar lo suficiente para darnos esos lujos, viajar mucho y disfrutar de todas esas cosas que el dinero puede conseguir. Y es ese tejido que nos adhiere a estos placeres los que hacen que nos olvidemos de la promesa de Jesús de vida eterna en un mundo sin lágrimas ni dolor, el mundo perfecto que Él creó originalmente para nosotros.

Pero si alguien nos pregunta, qué sentiríamos si supiéramos que este es el último día de nuestras vidas; o si hemos tenido una experiencia donde casi perdemos la vida, la perspectiva y las prioridades cambian.

Cuando nos invitan a vivir como si Jesús fuera a venir hoy mismo, no es para que vivamos asustados o angustiados por lo que no hemos hecho. Lo que debemos hacer es priorizar nuestro trabajo para el reino de Dios, ese que nos prometió a su lado, y tratar de contarle a la mayoría de las personas que nos encontramos, la manera como Jesús ha cambiado nuestras vidas, el por qué nos sentimos felices.

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Esa es la mejor cuenta que vamos a dar cuando nos vayamos de aquí, porque de las faltas, Jesús se encargó en la cruz. Pero qué lindo poder entregar nuestra “cosecha” a ese maravilloso Dios que nos absolvió de toda culpa a quienes creamos en Él.

Yo trato de estar todo el tiempo trabajando para Él, de manera que cuando regrese, me encuentre haciéndolo. Es bueno relajarse, desconectarse viendo una serie que nos guste y todo, pero no permitamos que eso ocupe la mayor parte de nuestro tiempo. Demos la mayor y la mejor a nuestro amado, que dio su vida por nosotros y nos está preparando un lugar para cuando partamos de acá.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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2 Comentarios

  1. Elluz Peraza

    Gracias a ti Vilmy.

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