Cuando comprar deja de ser una actividad para cubrir una carencia o necesidad y se convierte en sí en una necesidad, podemos hablar de adicción.

Es tan común que tiene un nombre. La adicción a las compras se conoce como oniomanía y se considera muy similar a las adicciones al juego y a la comida. Hay informes que dicen que afecta a diez de cada cien personas. Y mayoritariamente se da en mujeres.

La verdad es que ir de compras puede ser una experiencia agradable, pero cuando compras sin control y te metes en deudas con las tarjetas de crédito, es el momento de ir a ver a un especialista para que te ayude con esa adicción. Y es que cuando sales de compras, porque yo lo he comprobado, por ejemplo en la Navidad, el cerebro libera endorfinas y dopamina y por ello, se puede volver adictivo.

Hay casos en que puede ser difícil saber si tienes adicción a las compras, porque ¡hay tantas personas que adoran ir de compras! Y hacerlo de vez en cuando no significa que eres adicto.

Se sabe que es adicción cuando compras compulsivamente cosas que realmente no necesitas, muchas veces ni las usas. También cuando tienes miedo a ser descubierta. Cuando te sientes perdida sin una tarjeta de crédito o dinero. Cuando tienes que mentir acerca de los gastos, cuando no puedes ir acompañada de compras.

A veces se da la adicción porque funciona como una vía para salir de la depresión, y a veces puede ser falta de aceptación, baja autoestima.

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En casos muy fuertes, cuando el adicto a las compras está sufriendo de depresión o un trastorno obsesivo- compulsivo, puede ser que un especialista prescriba medicamentos como parte del tratamiento. Ver un terapeuta es primordial para tratar la adicción a las compras. El objetivo es llegar a la raíz de la conducta adictiva para poder sanarla.

El tratamiento para la oniomanía también tiene que subsanar las consecuencias financieras del gasto excesivo. Es todo un trastorno que puede llevar incluso a problemas en el matrimonio.

La mayoría de los adictos a las compras tienden a terminar con grandes deudas y desarreglos financieros, así que el intercambio de experiencias y conseguir apoyo de la personas que entiendan la adicción podría ser efectivo también.

En la Biblia, nuestra guía para vivir en este mundo, lo dice:

“Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré; jamás te abandonaré.” – Hebreos 13:5 y por supuesto: “Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores.” – Proverbios 22:7

Y cierro con lo que siempre digo en mi programa de CVCLAVOZ los lunes a las 12 del día hora Miami: “TODO EN EXCESO ES MALO”.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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