“Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres” Juan 8:6 (NTV).

La adicción es una forma de esclavitud, ya sea por el consumo de alguna sustancia, como drogas o alcohol o a conductas como el juego, la pornografía, la tecnología etc.

Cuando las personas adquieren un hábito compulsivo esto tiene consecuencias en las tres áreas del ser humano, es decir en lo físico, mental y espiritual. La adicción entonces se transforma en una cadena que tiene atrapado al individuo, ya que pese a que tiene la voluntad de poner fin a esta atadura, no puede hacerlo ya que sus propias fuerzas no alcanzan. Se requiere la intervención divina, ya que Jesús es quien puede traernos completa libertad.

Si hoy reconoces que te encuentras atado a un vicio o tienes algún problema de adicción, clama a Jesús para poder hallar verdadera libertad. También recuerda que hay profesionales que pudieran ayudarte, siendo verdaderos instrumentos en manos de Dios, para lograr tu sanidad.

Te interesa:  ¿Qué actitud tienes frente a la Palabra de Dios?

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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