“Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” Mateo 5:22 RVR 1960.

El odio es un sentimiento negativo que se caracteriza por el rechazo a una persona o el deseo que le vaya mal o bien que le suceda algo malo.  Esto es algo que no debiera existir en la vida cristiana, ya que Dios nos manda a perdonar a las personas que nos lastiman.  Sin embargo, esta no es una tarea fácil, pero contamos con la ayuda de Dios para poder hacerlo. Si persistimos en estar enemistados con nuestro prójimo, pecamos. También podemos hacer como que nada sucede, pero interiormente guardamos sentimientos de odio hacia alguien, esto  nos llena de amargura y nos convierte en mentirosos delante de Dios.  No dejemos que el odio nos destruya, en Hebreos 12:15 DHH dice: “Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente”. Dios nos estimula a que hoy dejemos ese odio, seamos libres y nos despojemos de todo mal sentimiento. Hebreos 12:1 DHH “Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.”

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Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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