“Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” Colosenses 3:13 (RVR1960)

Cuando Dios creó la familia nos dio uno de los regalos más grandes, pero juntamente con ello el desafío de amar a pesar del carácter de cada uno de ellos. Por eso, quisiera preguntarte, ¿Cómo está tu relación con los miembros de tu hogar? Si tu relación con Dios ha sido afectada es posible que también lo esté con los de tu casa. Quizá en toda familia existan personas desafiantes o escandalosas, pero más allá de lo incómodo o lo difícil de tratar con ellos, la Biblia nos manda a amarlos, soportarlos, perdonarlos y hacerles el bien. Hay muchos que no tienen un hogar establecido o si lo tienen quizá se haya desintegrado, pero también hay quienes que se quejan de la familia que les tocó. No sé cuál sea tu situación, pero puedes estar seguro que Dios te puso en el lugar perfecto. No permitas que tu familia se convierta en el blanco de ataque del enemigo. Ora por ellos y ámalos más allá de las diferencias que pudieran tener.

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Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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