“El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?.” Salmos 27:1 (NTV).

Si te encuentras abatido, afligido y temeroso de lo que mañana pueda suceder, este mensaje es para ti. Cada día debemos recordar que Dios nos ama al punto de dar a su Hijo para que tú y yo fuéramos salvos. Nuestro Dios es luz en medio de la oscuridad, y también nuestra fortaleza. Solo en Él podemos sentirnos seguros y protegidos contra todo peligro, por lo tanto no debemos temer. Es importante desechar todo temor, sabiendo que Dios es nuestro protector en cualquier circunstancia.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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