“Perdida ya toda esperanza, llamé a mi Dios, y él me respondió; ¡me liberó de la angustia!.” Salmos 118:5 TLA

Cuando la tristeza invade nuestras vidas, cuando son  más los problemas, que las soluciones. Generalmente nuestra tendencia es a desanimarnos y pensar que todo está perdido. Durante esos momentos, debemos recordar que no estamos solos para batallar contra las circunstancias, sino que Dios está junto a nosotros, peleando por nuestras dificultades, consolándonos, fortaleciéndonos, dándonos esperanza y sacándonos en victoria. Si hoy te sientes perdido, acércate a Dios y deja que él te levante. Por Danitza Luna

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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