“Y ustedes, los padres, no deben hacer enojar a sus hijos, para que no se desanimen.” Colosenses 3:21  (TLA)

Más allá de ser una responsabilidad, el ser padres se ha convertido en un gran reto que a muchos les cuesta asumir. Somos tan felices al verlos nacer y tener a nuestros hijos en brazos, pero a medida que van creciendo, hasta se nos hace difícil llegar a un acuerdo con ellos por lo inestables que puedan ser emocionalmente; quizás esas conductas sólo tengan que ver con la etapa que están atravesando en sus vidas, pero a veces los padres pueden cometer el error de marcarlos emocionalmente con palabras hirientes cuando ellos se equivocan.

Si hasta hoy te has dejado llevar por el enojo y la ira a causa de algunas actitudes negativas de tus hijos debes saber que tú también estuviste en esa posición y aún lo sigues estando como hijo de Dios. Sin importar los errores que ellos puedan cometer y en medio de esos malos momentos que quizá te hacen pasar, respira profundamente y pídele sabiduría a Dios para educarlos con disciplina y amor para evitar una rebeldía mayor.

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Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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