“Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien, para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa.” Mateo 6:17-18 (DHH).

El ayuno consiste en privarse por algún tiempo de algo que nos gusta, para enfocarnos en la oración y en la búsqueda de la presencia de Dios. Generalmente se lo asocia con no comer, pero también en este tiempo se ve mucho los ayunos tecnológicos, que consisten en privarse de ver televisión o de pasar tiempo en redes sociales. El ayuno no debe ser una carga para nosotros, ni debemos pregonar que estamos ayunando. Por el contrario debemos disfrutar ese tiempo para tener una comunión profunda con Dios con una actitud humilde y gozosa. Sin embargo la oración y la lectura bíblica deben estar ligadas al ayuno de manera que nuestros corazones sean más parecidos al del Señor y Él que nos observa sabrá como recompensarnos conforme a su buena voluntad.

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¿Cuándo ayunas te gozas o te afliges?

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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