Sin querer juzgar, pero con la intención de confrontar, es necesario entender que si la luz no brilla en internet, es porque la oscuridad es tan densa que no permite que ni el más mínimo brillo la traspase. Todo sigue indicando que es más fácil abrirse con quienes no te ven a la cara y al parecer el modo incógnito o hacerse el fantasma es la mejor manera; esto captó mi atención y empecé a investigar de manera profunda. Me sumergí en la Palabra de Dios y me aferré a ella para que de alguna u otra manera, me mantuviera a salvo. Quizás estarán pensando: «pero ¡qué exagerado!». Lo cierto es que nos podemos ahogar sino estamos claros, es un riesgo muy alto el que se corre al querer descubrir lo que miles o tal vez millones de personas buscan en la red para llenar sus vacíos. Soy periodista y el olfato no se pierde, han sido muchos años investigando y en esta ocasión corrí el riesgo, aclaré muchas cosas de las que tenía dudas, las cuales se generaron cuando escuchaba a conocidos hablar tan tranquilamente de este tipo de sitios web. Los chats virtuales de supuestos amigos formaba parte de su rutina diaria tanto en ellos y para sorpresa mía en ellas.

Hablé con algunas personas mientras investigaba, formulé muchas preguntas, unas directas y otras no, estaba pescando, hasta que por fin recibí respuestas, me insultaron muchas veces, pero insistí y logré unos cuantos testimonios que me impactaron, aquí solo dos de ellos: «Llevo más de cinco años en esta página de citas casuales y no he podido salir, soy adicta a este sitio». Por otra parte un hombre me dijo: «Soy casado. He querido salirme; la verdad me siento mal al hacer esto, pero ya estoy tan consumido que no he podido cerrar mi perfil».

Te interesa:  ¿Podrías vivir sin las redes sociales?

Cuesta creerlo, pero el universo del modo incógnito en el que se navega en la red está lleno de dolor, baja autoestima, oscuridad, infidelidad y abandono entre muchas otras cosas. Creo que me quedo corto, pero las cosas que allí se viven, encierran sentimientos completamente adversos a la luz de Dios.

Entrar es fácil, solo advierto que la salida se puede convertir en un laberinto de tinieblas interminable. Hoy confirmo que las llamadas adiciones modernas están acabando con vidas y en modo incógnito.

No te enredes, mejor deja que Dios sea el que te enseñe a navegar por la vida, como un ser humano real que se conecta para desconectar a los que no encuentran una mejor salida.

Tengo mucho más para contar, seguiré escribiendo de adicciones modernas. Estén atentos.

«El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.» (Isaías 9:2)

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.