El título de este artículo es homónimo del libro de la evangelista Joyce Meyer*, quien, sin ninguna educación formal y un pasado de abuso por parte de sus padres, ha sido usada por Dios para demostrar Su poder para sanar un corazón herido a muerte y a través de su testimonio traer un mensaje de esperanza a quienes han pasado por la misma situación. 

Tanto es así que una antigua psiquiatra de Meyer, a quien ella consultaba antes de consagrarse totalmente a la obra de Dios, acudió a los libros de ella para recibir sanidad interior. Eso solo lo hace el poder de Dios. 

A manera de resumen, Meyer explica que la manera de poder controlar nuestras emociones es reconociendo que son parte de nuestra naturaleza y no hay nada de malo en ellas. El punto crucial es aprender a manejarlas correctamente. Y eso es un proceso que sólo se logra sometiéndolas al Espíritu Santo.  

«Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia, más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.» Efesios 4:31-32 (NVI)

Los puntos clave para poder aprender a manejar nuestras emociones, de acuerdo a Meyer, son:
  • Aprender a conocernos a nosotros mismos y nuestra personalidad. 
  • Reconocer que las emociones son parte de nuestra naturaleza humana. 
  • Llegar a la raíz de lo que causa una emoción negativa (como la ira y el enojo) salga a la superficie de manera explosiva y que cause problemas. 
  • Cumplir con el deber de aprender a controlar las emociones, lo cual no significa deshacernos de ellas. 
  • Buscar un equilibrio: la habilidad de demostrar las emociones positivas y dominar las negativas. 
  • Canalizarlas de la manera correcta. 
  • Esforzarnos por educarnos respecto al tema de las emociones, la personalidad y las relaciones humanas. 

En el proceso de aprender a manejar las emociones, dice Meyer, debemos entender que «Dios nos ha dotado de todo tipo de sentimiento… no debemos deshacernos de esos sentimientos, ni tenemos la necesidad de sentirnos culpables por tener esos sentimientos, sino que más bien, tenemos que aprender a ventilarlos y expresarlos como corresponde, con la persona adecuada y de la manera adecuada.»

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Si bien este artículo no pretende enseñar en pocos párrafos cómo controlar las emociones, si presenta un recurso para lograrlo. Este libro, como todos los libros inspirados por Dios, ayudan a seguir Sus pautas de una manera práctica en la sociedad que vivimos actualmente.

Así que, ante un conflicto interno, es preciso trabajar en nuestras emociones y no dejarlas a la deriva. Más bien, someterlas al control del Espíritu Santo. Es nuestra responsabilidad.

 

 


Controlando sus emociones ⎮ En lugar de que nos controlen a nosotros 1 Euri Marosi es colaboradora del programa El Antivirus de CVCLAVOZProduce el segmento Puertas Adentro, dedicado a tratar temas sobre las situaciones que pasan dentro del hogar y cómo enfrentarlas desde una perspectiva bíblica. Marosi es una periodista galardonada de los Premios Emmy y apasionada por la comunidad. Vive en Florida con su esposo y tres hijas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ

*Meyer, J. (2001). Controlando sus emociones. (pág. vi, vii). Casa Creación. Lake Mary.  

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