Hace unos días presentamos junto a nuestra colaboradora Alba Acevedo un interesante contenido titulado “Belleza es más que maquillaje” donde se identificaban 10 consejos para cuidar nuestro cuerpo .  Hoy los consejos van enfocados en mirarnos por dentro y cuidar nuestro ser interior a la luz de la Palabra divina.

  1. Decidir tener una actitud positiva ante la vida: Se requiere determinación y perseverancia para cambiar nuestras a  ctitudes y no debe ser costoso estar motivado por un cambio. Tener una buena actitud es otra manera de elegir imitar lo que es bueno. (Filipenses 2:5, Proverbios 11:27;17:22)
  2. Dormir en paz: Cuando tengamos preocupaciones se las debemos dejar en manos del dueño de nuestra vida, si él es el dueño para que preocuparnos, no llevemos los problemas a la cama.  La palabra de Papá Dios nos invita a decir: “ En Paz me acostare y asi mismo dormiré”. (Salmos 4:8)
  3. Cero Estrés: La Biblia enseña nos ordena que evitemos la preocupación. En Filipenses 4:6, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. En esta Escritura, aprendemos que debemos traer todas nuestras necesidades y preocupaciones ante Dios en oración, en vez de preocuparnos acerca de ellas.
  4. Hacer Ejercicio: Debemos cuidar de nuestros cuerpos, templos del Espíritu Santo, pero no debemos dar paso a la vanidad.  El ejercicio con moderación es bueno para nuestra salud,  pero recordemos tener un equilibrio en todo. Mantener un balance apropiado nos ayudará verdaderamente a estar “Aptos Físicamente, Vivos Espiritualmente”. Hablando de estar vivo espiritualmente, ¿Ha nacido Usted de nuevo? (Jn 3:3-5; Mr 16:16; Rom 6:3-4)
  5. Deje el trabajo en la oficina….Todo tiene su tiempo: Por eso debemos respetar cada tiempo y vivirlo a plenitud, aprender a respetar los espacios propios y de cada persona, cuando entendemos esto nos ahorramos estrés, podemos dormir.  La Santa escritura dice lo siguiente:  Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. (Eclesiastés 3:1)
  1. Eres lo que comes, lo que oyes, lo que ves y lo que hablas: Nuestra alma y nuestro espíritu se alimenta de una comida bien especial.  Cuando hablamos es la abundancia que hay en nuestro corazón.  Lo que oigo es lo que nos da la fe o nos destruye y lo que veo es lo que despierta mis sentidos.  Por eso es importante que cuidemos lo que comemos, lo que vemos, escuchamos y decimos. No todo lo que entra contamina si no lo que sale de la boca.
  2. Limpiar e hidratar nuestra alma y espíritu en la mañana y en la noche: La mejor manera es con el  perdón y el agradecimiento a Dios todos los días.  Empiece el día con una actitud de agradecimiento. “Bueno es alabarte, Oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, Oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche”. (Salmo 92:1-2)
  1. Tome a diario el siguiente suplemento alimenticio: No hagas a otros lo que no quieran que te hagan a ti. “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. (Mt 7:12)
  2. Usar protector de la fe todos los días: La fe es la GARANTIA de lo que se espera y la certeza de lo que no se ve. Y si usted cree que no tiene fe,               pídala en la farmacia del cielo seguro que le va a llegar su dosis diaria. (Hebreos 11:1)
  3. Nútrase diariamente con la oración: La oración es la charla ente Papa Dios y cada uno de nosotros.  Es la intimidad de contarle cada uno de nuestros     detalles, preocupaciones, anhelos, peticiones y nos ayuda a ser fuertes, a combatir los radicales libres de la pereza, el orgullo, la mentira y muchos más.
Te interesa:  ¿Cuánto pesa una oración?

Encuentra más consejos de belleza con nuestra colaboradora y consultora Alba Acevedo en sus redes sociales bajo “Detrás de un cambio”.  Puedes ver todo lo que hacemos en El Antivirus apretando aquí: https://cvclavoz.com/shows/el-antivirus/chat-antivirus/

¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!

 

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3 Comentarios

  1. Estos, si valen la pena, escuchar/leer, son edificantes.

  2. Un blog como este leerlo es maravilloso personitas que escriben así como Rafita hacen un mundo mejor: Mil gracias a practicarlo .

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