En el show de esta semana en Ni Más Ni Menos con Elluz Peraza, estuve conversando con Daniel Zangaro, que trajo al programa el tema  que está dando mucho qué hablar y qué estudiar hoy día en personas de todas las edades, pero comentando que han aumentado los casos en los jóvenes. Me refiero a la autoflagelación o castigo. Es cuando los chicos toman el hábito de cortarse o quemarse, algunos se jalan el cabello o se rascan hasta sacarse sangre. Se le conoce como síndrome de autodaño o autolesión.

Parece extraño que una persona se haga algo que le cause dolor, pero sí supe de un caso del hijo de una buena amiga, que al sufrir una pérdida, no sé cómo llegó a eso. A hacerse cortes leves en la piel de los brazos, porque sentía que así el dolor que sentía por la pérdida de un amigo muy cercano le causaba, era más leve. Es como que el dolor que se infligía, le mermaba el que estaba sintiendo emocionalmente.

Y el chico había sido criado en la religión cristiana y asistía a la iglesia. Pero a veces no entienden que ese daño que le están haciendo a su cuerpo es algo que los va a separar de Dios. ¿Por qué? Porque el cuerpo es el templo del Espíritu Santo, que es Dios y no es nuestro. No nos pertenece. Por tanto al quemar o cortar o lo que esté haciendo en ese sentido, está ofendiendo al Espíritu de Dios. Es pecado.

Comentamos también que ha habido religiones donde las personas se auto flagelaban como para expiar culpas, para pagar por el pecado o los pecados cometidos y se daban latigazos, se golpeaban también hasta hacerse heridas.

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No debemos olvidar que Jesús vino y dio su vida para pagar por los pecados de todos. Por todos los pecados. Y por gracia, quienes creemos en Él, ahora somos perdonados, somos hechos limpios y puros cuando nos arrepentimos y vamos a Él y le pedimos perdón. Cuando lo recibimos en nuestros corazones y Lo hacemos nuestro Señor y Salvador, nos va cambiando la vida, nos va ayudando a salir de cada prueba que la vida nos presenta y nos ayuda a seguir en el buen camino.

Gracias a Dios debemos dar a diario y si sabemos de casos de autolesión, debemos  orar por quienes lo están sufriendo, sugerir ayuda sicológica, invitarles a actividades que distraigan a la persona que lo está realizando. Un deporte también puede ayudar. Son casos delicados y difíciles a veces de detectar. Pero a los padres, les sugerimos que estén atentos a los hijos que van buscando tiempo a solas con demasiada regularidad y comienzan a aislarse incluso estando en compañía. Cuando no participan de ninguna actividad familiar y tampoco tienen mucha actividad con sus amistades. Comienzan a usar ropa con mangas largas y no usan shorts ni estando de playa o días muy calurosos. Estén pendientes para poder ofrecerles ayuda. Sin criticarlos ni alarmarse. Con amor.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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