A propósito de la Navidad

Aun antes de casarnos, es posible proteger nuestra descendencia. ¿Cómo? Siguiendo los planes de Dios y unirnos a la persona que Él tiene para nosotros. Eso se obtiene en oración, ayuno e intercesión. Casarse con la pareja equivocada trae consecuencias permanentes en nuestra familia. Un ejemplo claro es el de Abraham, quien se unió a su sierva Agar y nació Ismael (cuyo significado es «hombre fiero» a quien Dios no aprobó como hijo de la promesa.  

El ejemplo contrario lo encontramos en José, quien al meditar en su situación con María (su novia embarazada y el hijo no era de él) recibió dirección divina y la aceptó como su esposa, y además al niño, sabiendo que su responsabilidad era proteger a ambos. 

«Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, (Salvador) porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Mateo 1:20-21 (RVR1960)

Para asumir la responsabilidad de defender y proteger nuestra familia debemos entender algunos principios:

  • Primero debemos ACEPTAR nuestra familia (cónyuge e hijos). Tal como José hizo con Jesús y María. 
  • Para proteger nuestra descendencia, debemos unirnos a la pareja correcta que es la que Dios tiene para nosotros.
  • Debemos estar dispuestos a defenderlos aún de las autoridades (familiares, religiosas, escolares, gubernamentales, etc.). Tal cual lo hizo José al huir a Egipto con su familia para evitar la ira de Herodes.
  • Reconocer el abuso de autoridad para:
    • No practicarlo en casa.
    • Ni permitirlo desde afuera.
  • Orar como lo hizo Jesús, pidiendo que el Padre guarde del mal a nuestra familia.

«No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.» Juan 17:15 (RVR1960)

Otros aspectos importantes en la vida cotidiana de la familia son:

  • Esforzarse por mantener la paz del hogar, evitando discusiones, griterías y enojo.

«Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.» Salmos 34:14 (RVR1960)

  • Ser ejemplo en llevar una vida de integridad, teniendo la misma conducta dentro y fuera de casa.

«No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.» Proverbios 4:27 (RVR1960)

Considerando que el plan de Dios para la familia es levantar a la próxima generación que le sirva, entonces ¡cuán importante es el protegerla intencionalmente y desde su inicio!, el cual comienza aceptando la ayuda idónea que Dios hizo para cada uno de nosotros, y luego aceptando a nuestros hijos con el temperamento, el llamado y el propósito que Él los creó.

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Protegiendo la descendencia 1 Euri Marosi es una periodista ganadora de los Premios Emmy. Fue la reportera y productora de la campaña “Es el momento”, la cual ganó el Premio Especial del Presidente al Servicio de América de la Fundación Educativa de la Asociación Nacional de Radiodifusoras (NABEF). Marosi en la actualidad colabora con el programa El Antivirus de CVCLAVOZ.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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