Muchas personas dicen que nadie sabe cómo es el cielo porque “nadie ha regresado de la muerte”. Pero la verdad es que sí tenemos una idea de cómo es el cielo. De cómo es ese lugar al que iremos cuando partamos de esta vida, porque está escrito en la Biblia.

Y no debemos olvidar que nosotros creemos por fe, no por vista. Así como somos perdonados por gracia y no por obras. Y la verdad es que aunque ninguna persona que nosotros conozcamos, con la que hayamos tratado personalmente, haya regresado de la muerte, sí sabemos que Jesús venció la muerte, y lo sabemos porque lo dice la Biblia y porque hubo testigos, mas de 500 que vieron a Jesús resucitado.

Y sabemos que vamos al cielo si nos hemos arrepentido de corazón de nuestras malas acciones y le hemos pedido a Jesús que entre en nuestro corazón; si creemos en Él.

Pero además en la Biblia leemos referencias de cómo es el cielo en diferentes pasajes en el libro de Apocalipsis. Pero antes también Jesús y sus apóstoles hacen otras alusiones al Reino de Dios:

Juan 14:2 En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar.

Mateo 6:19-20 No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar.

Te interesa:  Cuando Dios cambia tus planes

Filipenses 3:20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo.

Y las referencias en Apocalipsis:

Apocalipsis 21:4 Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor…

Y luego hablan de la Ciudad Santa, la Nueva Jerusalén que bajaba del cielo y tenía las doce puertas que eran doce perlas y que la calle principal de la ciudad era de oro puro. Si esa es la ciudad que baja del cielo, es referencia a que el cielo es como eso o mejor aún. Pero lo importante en esos mensajes es que los valores no van a ser como aquí en el mundo. Aquello a lo que aquí se le da valor como al oro, allá tal vez esté como calles para pisarlo. Lo valioso, los tesoros allá serán nuestros principios, nuestros valores, nuestra actitud, nuestro comportamiento y la relación que tengamos con Jesús. La bondad que tengamos en nuestro corazón.

Tenemos una gran esperanza y es la que le queremos comunicar a todos. Un mundo perfecto sin lágrimas ni muerte ni dolor junto a Jesús.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.