Es difícil vivir una vida sin discusiones y en realidad puede ser imposible, ya que simplemente no estamos de acuerdo con todos. Por lo tanto, es natural tener diferencias contra opiniones con las que no estamos de acuerdo. Un error común pensar que discutir siempre es algo tóxico e innecesario. Las discusiones se pueden clasificar así si se inician en un momento equivocado, tienen un propósito irrelevante y están arraigados por sentimientos de enojo. Pero si vas a discutir, la única manera con la que sabrás si lo estás haciendo correctamente es aplicando lo que dice la Biblia sobre eso. 

Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. (Filipenses 2:14-16, NVI)

Nota la palabra contención, significa que no tengas una con mala actitud, que hagas todo sin discutir.

Pero evita las discusiones tontas, las leyendas acerca de los antepasados, las discordias y las peleas por cuestiones de la ley de Moisés. Son cosas inútiles y sin sentido. (Tito 3:9, DHH)

No discutas sobre temas tontos que probablemente dañarán una relación. Si no estás seguro si es algo tonto o no, ora sobre eso. Si te sientes lo suficientemente cómodo como para orar al respecto a Dios, lo más probable es que sea un tema serio. Si aún no estás seguro, pregúntale a alguien que es franco contigo y no solo te dirá lo que quieres escuchar. 

El hombre justo piensa lo que ha de responder, pero el malvado lanza maldad por la boca. (Proverbios 15:28, DHH)

Piensa: “¿Cómo estoy entregando esto?” ¿Estás comenzando la conversación enojado o molesto? ¿Qué palabras usarás y cuales evitarás usar? Todas las respuestas de estas preguntas deben pasar por tu cabeza antes de iniciar la conversación porque pueden evitar que lastimen a la otra persona o que digas algo que no querías decir.

La respuesta amable calma el enojo,  pero la agresiva echa leña al fuego. (Proverbios 15:1, NVI)

Sé amable cuando hablas con otros, incluso cuando ellos mismos hablan con mala actitud. Combatir fuego con fuego solo causará destrucción.

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El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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