Se cuenta que en la batalla de Leuthen por la libertad de la Palabra de Dios en Suecia, los soldados fueron invitados por el rey a pedir la ayuda del cielo. Se arrodillaron y oraron en silencio. Después se levantaron corriendo hacia el enemigo con un canto de fe en los labios. Un general le dijo al rey:

     – ¿Queréis, señor, que les ordene callar?

     – De ningún modo- fue la respuesta de Gustavo Adolfo- Los soldados cristianos que pueden cantar así, es seguro que saben luchar también.

La vida está llena de batallas diarias, todos los días debemos enfrentar nuevos desafíos, unos más grandes que otros, tenemos pruebas que nos hacen sentir en una verdadera guerra y lo único que nos hará salir victoriosos es entregarle a Dios cada una de las preocupaciones que tenemos.
“y como sabemos que él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos”. 1 Juan 5:15 (NTV)
Una vez que depositamos nuestras cargas en las manos de Dios, podemos dar el siguiente paso, salir a pelear seguros de que si Él está con nosotros, que no hay nada ni nadie que pueda derrotarnos y podemos entonar un canto de victoria como muestra de nuestra confianza en que Dios responde nuestras oraciones.
No temas a las pruebas que se presenten, entrégaselas a Dios y confía en que verás su mano obrando a tu favor.

Te interesa:  Paciencia en la prueba

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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