Recuerdo que cuando era pequeña, las peleas con mis hermanas eran constantes,  cualquier cosa provocaba que nos disgustemos; incluso ya de más jóvenes cuando surgían esas diferencias, habían días o semanas en las que no nos dirigíamos la palabra.

Pero esto cambió cuando poco a poco llegamos a conocer a Cristo, algo pasó en nosotras que cuando surgían diferencias, minutos después volvíamos a conversar sin ningún problema. La rabia o el enojo duraba poco, la unidad en nosotras era más fuerte que cualquier altercado. Fue un gran cambio en mi familia, gracias a la transformación que Dios realizó en nosotras.

Lamentablemente, en muchas familias las peleas son tan duraderas e incluso tan fuertes que llegan a atentar contra la vida de sus familiares o se alejan por completo de ellos, desvinculándose físicamente y emocionalmente.

“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” Salmos 133:1

La voluntad de Dios es que en los hogares haya unidad, comprensión, perdón y paz, porque dentro de ese vínculo Él se manifiesta; en cambio, cuando hay pelea y división el enemigo gana terreno porque él odia a las familias y quiere destruirlas, por ello siembra discordia, orgullo, envidia, malos entendidos, etc. Busca cortar relaciones para así atacar a los desprotegidos.

Te interesa:  No te olvides de Él

Puede ser que en tu hogar haya este tipo de situaciones, pero recordemos que la lucha no es contra nuestra familia sino es espiritual, tu oración por ellos puede hacer la gran diferencia, porque no hay oración que no pueda derribar esos muros de contiendas, envidia y orgullo, y construir puentes de paz, amor y armonía.

Si hay relaciones rotas en tu familia, ora por cada uno de ellos, si hay injusticia dentro de ella, confía en la justicia divina y deja que Dios te defienda. Pelea en oración y serás testigo de la diferencia que habrá en tu hogar.

“Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” Romanos 15:5-6 (RVR1960)

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.