Cuando hemos pecado o hecho algo que no agrada a Dios, ¿Realmente estamos sintiendo arrepentimiento o tristeza?.

Muchos confundimos lo que es el arrepentimiento verdadero con lo que el enemigo nos ofrece: tristeza, depresión, etc. Nos confundimos ya que cuando uno peca siente tristeza diciendo: “He hecho algo muy terrible, Dios no me va a perdonar, no le hice caso”. Este es un sentimiento quejoso y destructivo, creemos que el hecho de sentir esa tristeza es sentir un arrepentimiento genuino, pero no lo es.

La tristeza que puede dar paso al arrepentimiento es aquella que te lleva a actuar rápidamente para arreglar lo ocurrido.

Un ejemplo claro es cuando hemos tenido alguna herida o tuvimos un accidente, no nos quedamos tristes llorando y culpándonos por lo ocurrido sino al contrario, corremos rápidamente a un hospital o a un médico para poder dar remedio a la herida y quitar el dolor.

De igual manera debe ser el verdadero arrepentimiento, que el dolor y la tristeza que sientas te haga correr a buscar una solución y actuar inmediatamente como debe ser.

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“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” Marcos 1:15 (RVR-1960)

Deja esa depresión y tristeza por lo que hiciste, corre a sanar tu herida y dale el giro a tu vida para no volverlo hacer. Tu arrepentimiento deberá reflejarse en el pensamiento que tengas de ti mismo y tu actitud.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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