¿Alguna vez has asistido a una reunión demasiado aburrida, hasta que llega alguien que cambia el ambiente? Existen personas tan alegres y extrovertidas que logran hacer de una reunión tediosa una diversión, se podría decir que han dado “la chispa de vida” que hacía falta.

Algo similar debería suceder cuando una persona está al lado de un cristiano, debería ver en él una chispa que de vida, encontrar lo que le hacía falta como consuelo, esperanza, amor y paz, así como todos lo encontraban en Jesús.

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”

Podemos concluir que el ser “sal” es una característica muy importante del cristiano.

Las características principales de la sal son: dar sabor a los alimentos, la preservación de ellos y el provocar la sed. ¿Eres una persona que da sabor? ¿Eres útil para tu prójimo? ¿Provocas que las personas tengan deseos que conocer a Dios? Puedes darte cuenta estás siendo sal cuando aquellos que te rodean encuentran algo diferente en ti, se acercan porque eres necesario en sus vidas, has logrado impactar a tal punto que pueden ver a Dios a través de ti.

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“Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.” Marcos 9:49-50

Muchos no pueden hacer la diferencia porque no tienen encendido el fuego de Dios en su corazón, aquel fuego con el que pueden ser sal para otros; al contrario, en lugar de dar paz, provocan malestar, conflictos, enojos, continúan con rencores. Cuando realmente se acerquen a Dios entonces serán sal, harán sacrificios por su hermano y de este mundo un lugar mejor para vivir.

La sal no sirve cuando pierde sus propiedades y es importante que analices si estás descuidando este aspecto. No descuides las propiedades de sal que Jesús te ha dado cuando lo has aceptado; y podrías hacerlo pecando y apartándote de la voluntad de Dios.

¡Nunca es tarde para empezar a dar vida!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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