“Recordando los cinco años de su partida, queremos otorgar esta medalla a Jacinto Rosales en reconocimiento al arduo trabajo que realizó en los jardines de nuestra ciudad innovando el proceso de riego para mantener ese color agradable y natural embelesando el ambiente” Estas son las palabras del gobernador de una ciudad que no existe, pero estos casos se repiten con frecuencia en la vida real.

Personas destacadas que realizaron algo significativo por su ciudad, su país, por el arte o la ciencia recibieron premios y medallas condecoraciones; en cambio, algunos personajes no muy conocidos fueron recordados muchos años después de su deceso, lo que es irónico porque hubieran necesitado de este estímulo y apoyo en vida.

Lo mismo pasa dentro de las familias, nos embarcamos en un tren que nos roba el tiempo con nuestros seres queridos. A veces la rutina nos atrapa y no tomamos en cuenta a nuestra familia y pensamos que en otro momento podremos hacer algo con ellos y por ellos pero no esto es así, el tiempo pasa rápidamente y no retorna, las oportunidades para compartir experiencias agradables se limitan a pocas horas, minutos o segundos.

1 Timoteo 5.8 TLA: “Quien no cuida de sus parientes, y especialmente de su familia, no se porta como un cristiano; es más, tal persona es peor que quien nunca ha creído en Dios.”

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La palabra dice que aprovechemos bien el tiempo porque los días son malos, compartamos de Jesús con los que amamos, esforcémonos por pasar tiempo juntos, jugar, cocinar, conversar, esos momentos significarán mucho para nuestros seres queridos, abuelos, tíos, papás o mamás y la conciencia no será un peso cargado con pensamientos negativos como: “Si hubiera hecho esto”, “si hubiera dicho aquello”, cuando ellos ya no estén presentes.

Hay tiempo para todo debajo del sol, la Biblia dice: “En esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo” (Eclesiastés 3.1 TLA)

No esperes a dar un homenaje póstumo a tus familiares y amigos, trata con consideración a los que amas mientras vivan, dales tiempo, amor, afecto, perdón, no guardes los pensamientos que tienes en la mente y en el corazón para dedicárselos a ellos, puede que necesiten de ti y de tus palabras el día de hoy.

Por Carlos E. Encinas

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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