Una de las cosas más difíciles e importantes de ser padres, es poder dominar nuestro carácter cuando los hijos empiezan a sobrepasar los límites de conducta.

La paciencia es un estado muy difícil de adoptar cuando estamos frente a algo que nos molesta y que repetitivamente sucede a pesar de que ya intentamos corregirlo.

Al ser padres, cuando más de dos veces nuestro hijo hace algo que no debe hacer podemos llegar a explotar y perder la paciencia; pero aprendí, que no debemos esperar a que la misma llegue a su límite para aplicar una disciplina sino que a la primera falta ya debemos hacerle entender, de la mejor manera, que lo que está haciendo no está bien, para no descargar sobre él toda nuestra ira y rabia. Pero si incurre nuevamente en ella sabrá que recibirá un castigo como consecuencia a su desobediencia.

Algo parecido sucede también con nosotros como hijos de Dios, pues Él nos ha instruido y enseñado de la mejor forma como debemos actuar, y que es lo que no le agrada, pero nosotros lo desobedecemos y cometemos el mismo error y pecado, a pesar de que ya estamos advertidos de las consecuencias.

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Necesitamos aprender a ser hijos obedientes, no esperar a llegar a sufrir las consecuencias y el dolor que provocará la actitud errónea. Si Dios nos aplica un correctivo cuando hemos desobedecido, ¿porque volvemos a hacerlo?, ¿estamos esperando al igual que un niño que nuestro Padre reaccione?, Dios no reaccionará humanamente pero no podrá hacer nada para que nos libremos de las consecuencias, ya nos dio libre albedrio para actuar.

Si le pedimos que nos ayude a cambiar de actitud y comenzamos una vida de obediencia, ya no tropezaremos con la misma piedra.

Los padres cuentan hasta tres para reaccionar y dar un correctivo a sus hijos, tú como hijo ¿estás esperando desobedecer más de una vez para tocar fondo y llegar a sufrir las consecuencias?

“Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.” Proverbios 3:12 (RVR-1960)

Aún estás a tiempo de actuar como un hijo obediente que no necesita tropezar tres veces para aprender la lección.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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