En nuestro diario vivir nos encontramos con distintos tipos de personas y debemos tratar de llevarnos bien con todos ellos. Algunos tienen un temperamento muy volátil y pueden enojarse con facilidad; esto puede crear conflictos y problemas cuando no sabemos cómo calmarlos. Si bien cada uno reacciona de distinta manera acorde al origen de su enfado, estos consejos te ayudarán a saber reaccionar cuando tengas que lidiar con alguien enojado.

Mantén la calma:

“La respuesta amable calma el enojo; la respuesta grosera lo enciende más.” Proverbios 15:1 (TLA)

Evita decir palabras que aviven la discusión en vez de aplacarla. Controla tu lengua y escucha con atención. Cuando sea tu turno de responder, hazlo con un tono calmado y tranquilo. De esta manera harás que la otra persona no se exalte y se apacigüe de poco en poco. ¡Recuerda que tus palabras tienen mucho poder!

No digas nada:

“Hasta el tonto pasa por sabio si se calla y mantiene la calma.” Proverbios 17:28 (TLA)

Hay personas que prefieren que se les deje solas cuando están enojadas, y en ocasiones, éste es el mejor remedio. Si ves que alguien necesita de un tiempo para calmarse, déjalo por su cuenta y no intentes presionar en el tema. Una vez que esté tranquilo, verás que pueden volver a conversar sin tener que enojarse.

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Busca una solución:

“Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día, ni deben darle al diablo oportunidad de tentarlos.” Efesios 4:26-27 (TLA)

Identifica cuál es el origen del enojo de alguien y no hagas más énfasis en ello. En lugar de seguir con el tema o responder a sus ataques, busca soluciones y sugiere tus ideas. No permitas que la situación se haga mayor solo porque continúan enfocándose en el problema; en cambio, orienta la conversación para hallar una salida.

No guardes rencor:

Si ya enojarse es malo, guardar rencor es peor.” Eclesiastés 7:9 (TLA)

Cuando alguien está enfadado se expresa con palabras que no utilizaría normalmente; por lo tanto, no debes creer todo lo que escuches. Deja que la otra persona se exprese y no intentes responder con palabras aún más hirientes. Recuerda que, si lo haces, estarás agrandando el problema en vez de eliminarlo. Evita resentirte o guardar rencor a esa persona y procura conversar con él o ella después que pase su enojo. Esto te ayudará a sentirte libre y perdonar si es necesario.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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