Jesús, Jesús, Jesús, Jesús

Donde se termina el día y empieza la noche
Ahí estás tú
Cuando las memorias de errores pasados llegan a mi mente con reproche
Ahí estás tú

Antes de llamar
Antes de gemir
Antes de clamar
Antes de mi boca abrir
Antes de llorar
Antes de a ti acudir
Ahí estás tú

¿Cómo no buscar tu rostro todo el tiempo?
¿Cómo no gritar tu nombre a los cuatro vientos?

Jesús, Jesús, Jesús, Jesús

Eres el mar donde ahogo mis penas
Por eso vengo a ti
Eres quien las grietas de mi corazón rellenas
Por eso vengo a ti
Eres el viento apacible que mi tempestad sosiegas
Por eso vengo a ti
Callas mis malos pensamientos con tu voz serena
Por eso vengo a ti

En el camino eres mi guía
De mis latidos eres la melodía
Autor de mi biografía
Creador de mi biología
Tu nombre le da luz a cada uno de mis días

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Jesús, Jesús, Jesús, Jesús.

 

 

Originalmente publicado en www.escritoradecorazon.com

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