La soledad es un sentimiento que se puede vencer. Las penurias de la vida pueden hacernos creer que estamos solos y que nadie puede o quiere ayudarnos. Sin embargo, la Biblia está llena de promesas que nos afirman que Dios no nos deja en ningún instante. Él es Todopoderoso y omnipresente, lo que significa que lo puede todo y que no hay lugar en el universo en donde él no esté. Esto nos da la paz y tranquilidad que necesitamos para depositar nuestra fe en él y confiar que si Dios está en nuestras vidas, no hay nada que debamos temer. Los siguientes versículos son algunas porciones de la Biblia que comprueban esta verdad:

Salmos 25:16-18 (LBLA)

“Vuélvete a mí y tenme piedad, porque estoy solitario y afligido. Las angustias de mi corazón han aumentado; sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mis trabajos, y perdona todos mis pecados.”

Salmos 27:10 (NBD)

“Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos.”

Salmos 68:5-6 (RVA-2015)

“Padre de los huérfanos y juez de las viudas es Dios en su santa morada. Es el Dios que hace habitar en familia a los solitarios y saca a los cautivos a prosperidad; pero los rebeldes habitan en sequedales.”

Salmos 73:23-26 (TLA)

“A pesar de todo, siempre he estado contigo; tu poder me mantiene con vida, y tus consejos me dirigen; cuando este mundo llegue a su fin, me recibirás con grandes honores. ¿A quién tengo en el cielo? ¡A nadie más que a ti! Contigo a mi lado, nada me falta en este mundo. Ya casi no tengo fuerzas, pero a ti siempre te tendré; ¡mi única fuerza eres tú!”

Salmos 139:1-4 (PDT)

SEÑOR, tú me has examinado y sabes todo de mí. Tú sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aunque me sienta lejos de ti, tú conoces cada uno de mis pensamientos. Sabes para dónde voy y en dónde me acuesto. Tú sabes todo lo que hago. SEÑOR, tú sabes lo que voy a decir aun antes de que las palabras salgan de mi boca.”

Salmos 147:3 (TLA)

“Dios sanó las heridas de los que habían perdido toda esperanza.”

Isaías 41:10 (RVA-2015)

“No temas, porque yo estoy contigo. No tengas miedo, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

Romanos 8:35-39 (PDT)

“¿Podrá algo separarnos del amor de Cristo? Ni las dificultades, ni los problemas, ni las persecuciones, ni el hambre, ni la desnudez, ni el peligro ni tampoco la muerte. Así está escrito:

«Por ti estamos siempre en peligro de muerte,
nos tratan como si fuéramos ovejas que van al matadero».

Más bien, en todo esto salimos más que victoriosos por medio de Dios quien nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los poderes diabólicos, ni lo presente, ni lo que vendrá en el futuro, ni poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada podrá separarnos del amor de Dios que se encuentra en nuestro Señor Jesucristo.”

Hebreos 13:5-6 (DHH)

“…porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré ni te abandonaré.» Así que podemos decir con confianza: «El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer el hombre?»”

1 Pedro 5:6-7 (NTV)

“Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.”

 

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El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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