Inicias una nueva relación y piensas que esta vez no cometerás el mismo error que con tu pareja anterior; sin embargo, en lugar de que las cosas salgan como esperabas, tu relación tiene el mismo final que con tu ex.

¿Te ha pasado?

La razón por la cual sucede esto es porque eliges a la persona incorrecta. Los científicos han comprobado que las personas suelen escoger al mismo tipo de pareja y que, incluso todos los ex se parecen en los rasgos físicos, nivel de educación, inteligencia y creencias religiosas. Esto explica porqué muchas personas caen en un círculo vicioso y se enamoran de un prototipo definido de pareja. Esta conducta es particularmente dañina si, por ejemplo, te enamoras de alguien dañino o incompatible contigo.

La vicepresidenta de la página web para citas eHarmony, Jeannie Assimos, afirma que las relaciones fallan no por lo que uno hace o no al salir con su pareja, sino la elección. “Escogiste a alguien que te dejaría incluso antes de salir en una cita”, dice Assimos. Ella además sostiene que las malas elecciones de pareja se debe al sentimiento de familiaridad. Estamos tan adaptados a cierto tipo de personas que confundimos la química con la costumbre. Si este comportamiento no cambia, es seguro que todas las relaciones futuras fallarán y que nunca se logrará la satisfacción en una relación amorosa. Assimos advierte que “si no cambias el mecanismo de selección de tu compañero, inconscientemente elegirás el mismo dolor cada vez. Ignorarás las obvias banderas rojas, creyendo que «esta relación» será diferente… pero nada cambia”.

Por otra parte, la conferencista y escritora Rhonda Stoppe, manifiesta que las personas se equivocan al elegir sus parejas porque no confían en el discernimiento de Dios, y porque se busca el amor en el lugar equivocado. “Simplemente no puedes tener el discernimiento de Dios para tomar decisiones que honren a Cristo sin pasar tiempo con Dios a través de las páginas de las Escrituras todos los días”, asegura Stoppe, y también dice: “Si estás buscando un cónyuge, recuerda que también estás buscando un compañero en el ministerio. Alguien que ministre a tu lado en la educación de tus hijos -si así Dios lo desea- y en las oportunidades de ministerio que Dios enviará en tu camino.”

Por lo tanto, si quieres dejar de enamorarte de las personas incorrectas, primero fija tus ojos en Dios y confía que Él te dará a la persona adecuada. Si te dejas guiar por tus pensamientos, correrás el riesgo de poner en juego tus sentimientos y saldrás herido. Pero, si dejas que Dios se encargue de tu futuro, comprobarás que “la bendición del Señor es riqueza que no trae dolores consigo” (Proverbios 10:22, DHH).

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El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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