El orgullo es una de las actitudes que Dios más detesta (Proverbios 6:16-17). Y es que esto enceguece a las personas y les hace creer que pueden hacer todo por su propia cuenta y no necesitan a Dios. Entonces, ¿es posible que una persona orgullosa pueda creer en Dios? ¿Será que el orgullo impide que Dios trabaje en su vida?

En el siguiente video, Alex Campos reflexiona sobre este asunto y afirma que para Dios no hay nada imposible.

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